Indecisión con cara de mujer: ¿qué factores contribuyen a que a ellas les tome más tiempo decidir?
Tres de cada cinco personas que todavía no se deciden a qué candidatura le darán su voto en las Elecciones 2026 son mujeres. Esta es una de las conclusiones de la última encuesta del Instituto de Estudios Sociales en población (Idespo), que también mapeó la indecisión.
“La indecisión electoral no se concentra en un único perfil sociodemográfico, sino que atraviesa distintos grupos, aunque con mayor presencia de mujeres, personas con escolaridad media, una percepción económica intermedia y una adscripción religiosa mayoritariamente católica”, cita el Informe del Idespo.
De todos esos perfiles, lo que más llama la atención es el de las mujeres, ya que conforman el grupo mayoritario.
Esto coincide precisamente con la elección que mayor representación de candidatas presidenciales ha tenido. Por primera vez hay cinco mujeres en la papeleta. También es el porcentaje mayor, y ya constituyen el 20% de las opciones y estas recorren diferentes puntos del espectro ideológico.
¿Qué factores pueden influir para que retrasen tanto la escogencia? Para entenderlo, La Nación consultó con José Andrés Díaz González, coordinador de la encuesta, y con las politólogas Kattia Benavides Morales y Carolina Ovares Sánchez. Ellos coincidieron en que la indecisión es un fenómeno que debe estudiarse dentro del contexto en el que se desarrolla y eso puede variar de mujer a mujer, pero hay aspectos de índole nacional que son comunes a todas.
“La persona indecisa tiene rostro de mujer, tiende a votar más que el hombre, pero demora más su decisión”, resumió Ovares.
La indecisión femenina es más común en las menores de 35 años, de clase media y con formación universitaria.
“Hay un vacío de ofertas que sean consistentes para estos grupos de la población de mujeres. Ningún partido político les da una oferta suficientemente llamativa. Son grupos excluidos y olvidados en el discurso electoral”, dijo Díaz.
No obstante, los analistas también coinciden en que no hay un solo perfil en la indecisión femenina. Ni todas las indecisiones son iguales.
Por ejemplo, están las personas cuya indecisión es tan grande que no han decidido si votar o no; algunas de ellas podrían engrosar el abstencionismo. Mientras que otras ya decidieron que definitivamente acudirán a las urnas, no tienen una candidatura favorita. En este último grupo están quienes todavía mantienen sus opciones muy abiertas y quienes ya descartaron a casi toda la papeleta y están entre dos o tres “finalistas”.
El contexto femenino de cara a las elecciones 2026
Benavides mencionó que, al haber tantas candidatas, muchas mujeres pensaron que iban a tener opciones donde vieran reflejadas sus necesidades e intereses.
“Pensamos que nos iban a hablar en nuestro idioma. Esto estuvo, al menos en un inicio, ausente en el discurso y esta campaña no ha sido enfocada a las mujeres”, manifestó.
A esto se le debe unir que 2026 llega en un período complicado para las necesidades de muchas mujeres.
“Somos más racionales a la hora de tomar la decisión porque sí nos afecta más”, aseguró Benavides.
Un ejemplo es que el desempleo es mayor en las mujeres. A finales de 2025, datos del Instituto de Estadística y Censos (INEC) hacían ver que el 6,9% de las mujeres estaba desempleada, contra el 5,4% de los hombres. Además, la participación laboral femenina es considerablemente menor en relación con la masculina (41,9% versus 66,1%, respectivamente). También en algunos sectores hay desigualdad salarial.
Otra necesidad que no se ha visto subsanada son las redes de cuido, ya que son las mujeres quienes tienen una mayor carga en el cuido de menores de edad, adultos mayores y personas con discapacidad, lo que muchas veces las aleja del mundo laboral.
A esto se le suma la inseguridad. “Una mujer no solo tiene miedo de si la asaltan o no, también de si la violan. También está el asunto de los femicidios, ¿han sido bien atendidos? ¿Qué propuestas tienen las candidaturas? Este tipo de factores hacen que las mujeres piensen más su voto", dijo Benavides.
“No se han dado estas propuestas claves y creíbles para que se dé una adhesión a esta alturas de la campaña”, agregó.
Para Ovares, la cantidad de mujeres candidatas no implica que esto en sí mismo conquiste el voto femenino. “Yo como mujer no voy a votar por alguien solo por el hecho de ser mujer. Por eso también se observa que Laura Fernández Delgado (candidata oficialista del Partido Pueblo Soberano) tenga más simpatizantes hombres mayores de 50 años”.
¿Por qué demoran la toma de una decisión?
Díaz señaló que hay dos principales razones, por las cuales las personas se reconocen como indecisas. Las mujeres también mencionan estas razones como mayoritarias. La primera es la falta de información.
“Esa nos llama mucho la atención porque precisamente en este momento electoral se han dado muchos esfuerzos desde muchos frentes para que las personas se puedan informar. A lo mejor esos productos todavía no son los más adecuados para llegar a la población. O si la persona no ha tenido la socialización política de ver y buscar esos productos, pues no existirán para ellos, hay una despolitización de la sociedad”, especificó el investigador.
Ovares coincidió: “yo estoy inudada de información en muchísimos formatos, pero también me he dado la tarea de buscarlos, no me llega, yo la busco. No todas las personas tienen estas prácticas, especialmente si están desencantadas de la Política”.
La otra razón es que no es que no se logran identificar un solo candidato que les llame la atención o que están decidiendo entre varios. “Eso no es malo”, afirmó Díaz, “quiere decir que son personas que se toman en serio su voto”.
Por otra parte, dijo Benavides, hay menos voces de candidatos que buscan conquistar el voto de la mujer.
Para los analistas, esta situación, que ya fue hecha pública por las encuestas, posiblemente lleve a los candidatos a apelar directamente a esta población.
Ovares dijo: “ahora ya estamos viendo más segmentación en el mensaje a las mujeres en algunas candidaturas, habría que ver si no les está llegando a ellas”.
La encuesta indicó que, entre las mujeres ya decididas, hay candidatos que tienen mayor cantidad de mujeres: Claudia Dobles Camargo, de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) y Ariel Robles Barrantes, del Frente Amplio. Por su parte, Álvaro Ramos Chaves tiene un 50% de las mujeres en su intención de voto.
“Ellos deben dar un mensaje claro. El voto femenino no se gana con confrontación, se gana con información clara, creíble y que llene preocupaciones reales en este momento”, concluyó Benavides.
