Los lectores en España superan por primera vez el umbral del 70%
España sigue viviendo un esplendor en el gusto por las letras. Así lo ha constatado la Federación de Gremios de Editores de España. Este año, para presentar su clásico estudio sobre hábitos lectores en España, ha escogido la librería Rafael Alberti, ubicada próxima a Moncloa, ausentándose del Ministerio de Cultura donde habitualmente tiene lugar el encuentro. La razón de esta nueva localización es que el establecimiento está en su aniversario número 50. Daniel Fernández, presidente de la federación, ha festejado las cinco décadas que el espacio lleva proporcionando cobijo a miles de tomos y ha señalado que, en esos ya lejanos años 70, en los hogares españoles "se iba sustituyendo el Sagrado Corazón por el póster del Guernica".
El estudio ha confirmado que la lectura ha crecido el año pasado en España. Un total de 66,2% de ciudadanos cultiva este ocio en sus ratos de descanso. Esto supone un incremento de más de medio punto en comparación con el 2024, en el que el resultado fue de 65,5%. Si a este porcentaje se le añade la población que únicamente lee por razones laborales o académicas, el total se sitúa en el 69,8%. Si también se contabiliza los asiduos exclusivamente al cómic, el resultado final se traduce en un hábito lector en el 71,2% de los españoles. Daniel Fernández comenta orgullosamente que por primera vez los datos pasan del 70%, colocando a nuestro país como una nación lectora y al nivel de los Estados con los índices más altos de la Unión Europea.
Mujeres jóvenes, universitarias y urbanas, las más lectoras
El perfil de consumidor de tomos, eso sí, se mantiene intacto. Sigue siendo el de una mujer joven, con graduado universitario, y residente en una zona urbana. El ratio entre hombres y mujeres es del 1,20%. Es decir, por cada 100 hombres lectores, existen 120 mujeres con idéntica afición. Si se inspeccionan las características de cada lector, se aprecia un aumento del interés por los libros entre las personas de la tercera edad. Un 58% de los mayores de 65 años leen lúdicamente, suponiendo un crecimiento de 13 puntos porcentuales desde 2017.
El sector que sigue alcanzando la cuota más alta de consumo es la de los jóvenes comprendidos entre los 14 y 24 años. El ministro de Cultura Ernest Urtasun, presente en el acto, pone especia relevancia en ese dato, pues rompe con los prejuicios en cuanto al supuesto poco agrado a la lectura entre los adolescentes y jóvenes adultos. Casi un 77% de ellos lee por ocio, 1,6% más que el año anterior. Ambos grupos generacionales, los de más y menor edad, son los mayores consumidores, achacada esa conclusión a una mayor disponibilidad horaria. De este modo, Urtasun reivindica la lectura como una defensa al "derecho al descanso".
Las proporciones por comunidades autónomas reflejan que la región más lectora es la Comunidad de Madrid. El 72,8% de los madrileños lee. Detrás de ella en el ranking se encuentran País Vasco (70,1%), Cataluña (69,5%), Navarra (68,5%) y La Rioja (68%). Las cinco autonomías se sitúan por encima de la media española. El repunte más destacado se ha dado en Galicia, Andalucía y Extremadura. Esta última se coloca como la última de las 17 en cuanto a lectura, pero es destacable su aumento, siendo del 5,9% con respecto al 2020. Por lo tanto, un 59,8% de sus residentes lee.
En cuanto a los lugares donde comprar los ejemplares, el podio lo siguen liderando las librerías, siendo la opción escogida por el 40% de la población. No obstante, estos comercios están en caída, siendo el porcentaje en 2017 del 48%, frente al pago por Internet, por la cual se decantó en 2025 un 24% de personas, y las cadenas de librerías, que lo escogieron un 16%. La asistencia a bibliotecas lleva en aumento desde el descenso que inevitablemente sufrió en la pandemia, y el pasado año alcanzó el 29,8%. Los "palacios del pueblo", como las definió el ministro, también obtuvieron una valoración muy positiva en todo el país, con una nota media de 8,1.
En el otro lado de estos óptimos números, un tercio de los españoles no lee nada o muy poco por gusto, un 33,8%. La principal razón de ello, para un 42% del total, es la falta de tiempo, destacando en este arco las mujeres en edad de trabajar. Por el contrario, los que prefieren reservar su tiempo a otras actividades, 32,6%, y los que directamente no les gusta la lectura, 20%, son mayoritariamente hombres.
