¿Estados Unidos puede quedarse con Groenlandia? Esto dice su Constitución y las leyes internacionales
Bajo el argumento de que Estados Unidos es el único país capaz de garantizar la seguridad de Groenlandia, el presidente Donald Trump reiteró sus intenciones de "adquirir" la isla durante su participación en el Foro Económico Mundial, celebrado en la ciudad suiza de Davos.En medio de las dudas respecto a la forma en que pretendería incorporar Groenlandia a Estados Unidos, Trump aseguró la mañana del 21 de enero no tener intenciones de "recurrir a la fuerza". Sin embargo, exigió el desarrollo de "negociaciones inmediatas" para discutir la adquisición del territorio autónomo.En días recientes, figuras como el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, han manifestado su rechazo al plan expansionista de Trump e incluso han señalado que esta ambición podría fracturar su relación con la Unión Europea. Pero, ¿qué dicen las leyes sobre la compra que pretende concretar Estados Unidos? En MILENIO te contamos.¿Qué dicen la historia y la Constitución de EU?El interés de Estados Unidos por la isla ártica no es un tema nuevo. En 1910, el entonces ministro de Estados Unidos en Dinamarca, Maurice Francis Egan, envió una propuesta al Departamento de Estado: ceder el control de Mindanao al país europeo a cambio de Groenlandia y las Indias Occidentales Danesas —hoy conocidas como las Islas Vírgenes—.A través de un escrito, Egan consideró que el gobierno danés estaba demasiado ocupado en resolver asuntos políticos y económicos como para prestar atención al "desarrollo de los recursos en Groenlandia".Aunque el planteamiento de adquirir Groenlandia se disolvió con el tiempo, Estados Unidos adquirió las hoy llamadas Islas Vírgenes en 1917 —luego de dos intentos fallidos— por 25 millones de dólares en monedas de oro.Tres décadas después, en 1946, el presidente Harry Truman lanzó una oferta para comprar Groenlandia por 100 millones de dólares. En ese entonces, el mandatario reconoció que su interés por la isla —que aún era una colonia de Dinamarca— recaía en asuntos militares y geopolíticos.Aunque el gobierno danés rechazó la oferta, ambos países establecieron un acuerdo de defensa en 1951 con el que Estados Unidos recibió luz verde para instalar la Base Aérea de Thule en la costa noroeste de Groenlandia.Para la adquisición de las Islas Vírgenes de 1917, el gobierno estadunidense tuvo que establecer un tratado con las autoridades danesas que estableciera todos los pormenores sobre la transferencia de propiedad.En su segundo artículo, la Constitución de Estados Unidos advierte que el presidente tiene la facultad para celebrar tratados siempre y cuando esté respaldado por el consentimiento de dos terceras partes de los miembros del Senado presentes.En días recientes, senadores republicanos como Thom Tillis y Lisa Murkowski han emitido múltiples críticas hacia los planes de Trump en Groenlandia, lo que en la prensa estadunidense ha sido interpretado como una señal de fractura al interior del partido.La National Constitution Center, una organización dedicada al estudio de la ley suprema estadunidense, señala que la mencionada cláusula suele limitar las facultades del Senado a la aprobación o desaprobación de tratados, así como a la imposición de reservas.Y aunque en la historia del país norteamericano se han registrado múltiples acuerdos internacionales que no llegaron a ser tratados formales, medios como CNN advierten que dichos instrumentos no se han utilizado para adquirir territorios.¿Cuál es el estatus de Groenlandia?En 1953, Groenlandia dejó de ser considerada una colonia danesa y pasó a ser parte del Reino de Dinamarca. El 1 de mayo de 1979, la isla obtuvo su estatus de territorio autónomo y, por consiguiente, su propio Parlamento.Un paso más hacia la autonomía de Groenlandia llegó el 21 de junio de 2009, con la entrada en vigor de la Ley de Autogobierno. Aquel documento, aprobado por el Parlamento danés, estableció que "el pueblo de Groenlandia tiene derecho a la libre determinación de conformidad con las leyes internacionales".En un análisis sobre este tema, el Instituto Real de Asuntos Internacionales resaltó que la Ley de Autogobierno le transfiere casi todas las responsabilidades a las autoridades locales de Groenlandia, con la excepción de asuntos como la defensa, política monetaria y relaciones exteriores, que recaen sobre el Reino danés.Respecto a la independencia de la isla, el octavo capítulo de la ley establece que cualquier intención de modificar su estatus deberá ser impulsada por la población. En caso de manifestarse dicho interés, se tendría que iniciar una serie de negociaciones que, eventualmente, deberían ser aprobadas por un referéndum y por el Parlamento danés.El 29 de enero de 2025, la consultora Verian reveló los resultados de una encuesta que pretendía conocer la opinión de las y los ciudadanos de Groenlandia sobre la posibilidad de que la isla formara parte de Estados Unidos.Del total de personas entrevistadas, 85 por ciento rechazó la idea de abandonar el Reino danés y más de la mitad aseguró que, si se llevara a cabo un referéndum, votaría a favor de la independencia.BM.
