Máxima expectación ante la intervención de Trump en el Foro de Davos
El magnate republicano ha llegado ya a Suiza para participar en el Foro de Davos. El presidente estadounidense aterrizó con varias horas de retraso tras un fallo eléctrico “menor” del Air Force One que obligó a cambiar de aeronave, según explicó el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Trump se dirigió posteriormente a la lujosa estación alpina que acoge el Foro Económico Mundial, donde protagoniza su regreso a la cita tras seis años de ausencia.
Trump se burló de los europeos un día antes de participar en la reunión anual de la élite económica y política mundial, convertida este año en escenario del drama que él mismo ha provocado al poner en duda el futuro de Groenlandia, territorio autónomo danés rico en recursos minerales. “Voy a un hermoso lugar en Suiza donde estoy seguro de que me esperan con emoción”, ironizó el presidente antes de partir a Davos. Consultado sobre hasta dónde estaría dispuesto a llegar para anexionar Groenlandia a Estados Unidos, Trump se limitó a responder: “Se darán cuenta”.
El discurso del mandatario, previsto para las 14.30 hora local, se espera como uno de los momentos más tensos del foro. Los líderes europeos reunidos en Suiza ya han cerrado filas frente a lo que consideran una postura agresiva de Washington, mientras crece la inquietud por el impacto de las amenazas estadounidenses sobre la relación transatlántica.
El presidente francés, Emmanuel Macron, prometió plantar cara a los “matones” y advirtió contra cualquier intento de subordinar a Europa. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que el continente debe romper con su “tradicional prudencia” ante un mundo dominado por “la fuerza bruta”. En un tono más conciliador, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, recomendó una “diplomacia ponderada” como la única vía para gestionar las tensiones en torno a Groenlandia.
Trump insiste en que Groenlandia es “vital” para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN frente a China y Rusia, en un contexto de creciente competencia estratégica en el Ártico. El presidente aumentó la presión al amenazar con imponer aranceles de hasta el 25% a varios países europeos que respalden a Dinamarca, entre ellos Francia, Alemania y Reino Unido. El mandatario desestimó además la posibilidad de que la UE active su mecanismo anticoercitivo, conocido como la “bazuca comercial”.
En Davos, Macron calificó de “inaceptable” la amenaza de nuevos aranceles y Francia solicitó un ejercicio militar de la OTAN en Groenlandia, mostrando su disposición a participar. Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, fue ovacionado al afirmar que su país “apoya firmemente a Groenlandia y Dinamarca”. Ottawa ha intensificado sus esfuerzos por reducir su dependencia de Washington desde que Trump sugirió que Canadá podría convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos.
“El fin de la OTAN”
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, advirtió a sus 57.000 habitantes de que, aunque improbable, no puede descartarse el uso de la fuerza militar. El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, alertó de que cualquier acción de Estados Unidos contra un aliado significaría el fin de la OTAN, una advertencia que resume la gravedad del momento político que atraviesa la alianza atlántica.
