El Iryo que descarriló en Adamuz tiene marcas provocadas por la ruptura de la vía o por algún elemento que había sobre ella
La vía parece perfilarse ya de forma definitiva como la clave para determinar qué pasó exactamente el pasado domingo para que un Iryo descarrilase e hiciera salir de la vía contigua con sus últimos coches a un tren Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario, dejando hasta el momento 42 muertos. Según ha asegurado hoy el ministro de Transportes, Óscar Puente, los investigadores del siniestro han localizado marcas en los "bogies" (la estructura que está debajo de la carrocería de los trenes integrada por ejes y ruedas) de los cinco primeros coches del Iryo, al tiempo que ha asegurado que es "posible" que los dos o tres trenes que circularon antes tuvieran "marcas similares".
Para confirmar o descartar este último aspecto, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya había informado de que van a realizar inspecciones "en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto" además de las del Iryo.
La cuestión ahora, como ha añadido Puente, es determinar si la causa de estas marcas era una deficiencia de la vía o algo que hubiera sobre ella que podría, además, haber causado el accidente. "La cuestión es por qué se han producido estas marcas, si había algo en la vía o si era la propia vía que estaba empezando a romperse. En este momento no es posible establecer una conclusión", ha asegurado el ministro en una entrevista en Telecinco.
La teoría de que un fallo en una junta de la vía provocó el descarrilamiento del Iryo es la que, ahora mismo, se baraja como más plausible como causa del siniestro. Sin embargo, en caso de que se confirmara que había algún elemento sobre la vía, cobraría sentido la de que el tren se hubiera salido de la vía tras arrastrarlo y reventar con posterioridad el carril, que según Adif fue revisado en noviembre y se encontraba en un estado óptimo.
audios
En los audios de la llamada del maquinista del Iryo al centro de control tras el accidente filtrados a eldiario.es, este profesional asegura en este sentido que sufrió "un enganchón".
Puente ha asegurado respeto a estos dos audios que el maquinista no fue consciente de que el descarrilamiento de los coches traseros de su convoy había sacado de la vía al Alvia de Renfe.
El ministro ha asegurado que el maquinista ni siquiera sabía tras la primera llamada que se había producido un descarrilamiento pues los coches delanteros no se salieron.
Después de que efectuara la primera llamada, se bajó del tren y fue cuando percibió que se había producido "un descarrilamiento". Entonces, según el ministro, en una segunda llamada realizada tres o cuatro minutos después, avisa de que el Iryo sufre un incendio y de que está invadiendo parte de la vía contigua, por lo que solicita que se pare la circulación, a lo que le responden que por la vía no circulaba ningún tren. "El maquinista ni siquiera ve el Alvia (cuando realizó la primera llamada), porque está a un kilómetro y la zona está a oscuras", ha afirmado Puente.
El ministro ha detallado también que el tiempo de reacción que tuvo el maquinista del Alvia para evitar la tragedia fue mucho más corto de lo pensado en un primer momento y la hizo inevitable pues, entre el descarrilamiento de Iryo y su impacto con el tren de Renfe apenas pasaron nueve segundos.
