Así es como debes invertir tu dinero si ganas entre 1.000 y 2.000 euros, según un economista
En la actualidad, ahorrar se ha convertido en una necesidad, casi una obligación, más que en una opción. La capacidad de reservar parte de los ingresos no solo permite afrontar imprevistos, sino que también protege el capital frente a la erosión causada por la inflación. No basta con guardar dinero en una cuenta bancaria, porque la pérdida de poder adquisitivo puede hacer que los ahorros pierdan valor con el tiempo. En este contexto, aprender a invertir se presenta como una herramienta fundamental para mantener y aumentar el patrimonio personal.
Según la Encuesta Funcas de Economía y Finanzas de 2025, el 68% de los hogares españoles consigue ahorrar de manera regular, mientras que un 32% no logra reservar nada de sus ingresos. Esta diferencia evidencia que no todos los ciudadanos cuentan con los recursos o conocimientos necesarios para hacer frente a situaciones económicas imprevistas. Además, tener el dinero paralizado en la cuenta bancaria implica que la devaluación de la moneda afecte directamente al poder adquisitivo del ahorro, reduciendo el beneficio de cada euro que se logra guardar.
Los datos económicos refuerzan esta preocupación. Entre 2020 y 2025, tras la pandemia, el salario medio en España solo ha crecido un 9,19%, mientras que la inflación acumulada en ese mismo periodo alcanzó el 23,1%. Esto significa que el aumento de los sueldos no ha acompañado al alza del coste de vida, generando una sensación de que el salario real es menor aunque las cifras nominales parezcan superiores. La pérdida de capacidad adquisitiva obliga a los ciudadanos a buscar alternativas que protejan su dinero y eviten que se deteriore con el tiempo.
Un economista indica como invertir si ganas 1.500 euros
En este escenario, Pablo Gil, economista, trader y formador español con casi cuatro décadas de experiencia en los mercados financieros, ofrece recomendaciones sobre cómo gestionar el dinero de manera efectiva. En su intervención en el podcast Tengo un plan, que acostumbra a invitar a profesionales de perfiles parecidos, explica cómo deben invertir sus ingresos los ciudadanos que perciben entre 1.000 y 2.000 euros al mes, combinando prudencia y aprendizaje gradual para asegurar que el ahorro no se vea erosionado por la inflación.
Según explica, para quienes empiezan a invertir, lo primero es comprender que la pérdida del valor del dinero, que aunque parezca obvia es desconocida para muchos. La clave es proteger la capacidad de compra frente al porcentaje inflacionario y desarrollar hábitos de inversión que permitan que los ahorros crezcan de manera segura. En este sentido, Gil recomienda empezar por productos de bajo riesgo como fondos monetarios, depósitos garantizados o letras del tesoro, que ofrecen rendimientos similares a la inflación y permiten familiarizarse con el funcionamiento del mercado financiero.
¿Cómo invertir si decides tomar más riesgo?
A medida que se adquiere experiencia y conocimientos, se pueden explorar opciones con mayor rentabilidad y riesgo moderado, como fondos de altos dividendos o plataformas de financiación inmobiliaria, que actualmente pueden ofrecer rendimientos de hasta un 10 o 11%, según los datos que refleja en el programa. Para diversificar aún más, el experto señala que se puede invertir en acciones, bolsa, criptomonedas o materias primas como oro, plata y petróleo, siempre evaluando cuidadosamente cada instrumento y su relación entre riesgo y rentabilidad. La educación financiera se convierte así en un factor determinante para tomar decisiones informadas y minimizar errores que puedan afectar el ahorro.
Por tanto, el objetivo principal para quienes ganan entre 1.000 y 2.000 euros es mantener la capacidad adquisitiva del dinero mientras se empieza a incrementarlo de manera gradual y sostenible. La recomendación del economista es pensar a medio y largo plazo, adaptando la inversión al perfil de riesgo de cada persona y al tiempo disponible para gestionar el dinero. Con constancia, información y prudencia, es posible convertir los ahorros en un capital protegido frente a la inflación y con potencial de crecimiento, evitando que los ingresos se vean erosionados con el paso de los años.
