Instituto Nacional de Nutrición eleva seguridad de diagnóstico con automatización avanzada
El Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) amplió en 150 por ciento la capacidad diagnóstica de su Laboratorio de Histocompatibilidad, que ahora puede realizar hasta 7 mil 500 pruebas anuales mediante tecnologías de alta resolución para evaluar compatibilidad inmunológica en trasplantes y responder de forma inmediata a los diferentes escenarios de donación de alta complejidad clínica.Se trata de una modernización que incorpora un sistema informático especializado que automatiza procesos críticos, como pruebas cruzadas virtuales, identificación de parejas compatibles y gestión de cadenas de donación, lo que amplía el acceso de pacientes con barreras inmunológicas.En entrevista, José Sifuentes Osornio, director general del INCMNSZ, explicó que este fortalecimiento responde a una visión histórica de atención centrada en la persona y de máxima seguridad clínica.“El interés primario del quehacer del instituto es entender la problemática de cada individuo y su familia. Al identificar bien las muestras no hay posibilidad de confusión y eso le da un plus de calidad en la atención”, afirmó.Raymundo David Valdéz Echeverría, responsable del Departamento de Laboratorio Central, añadió que la automatización permite prevenir riesgos que pueden comprometer la seguridad del paciente.“Dentro de la medicina de laboratorio existe un riesgo en la identificación adecuada del paciente; ningún sistema puede eliminarlo totalmente, pero sí mitigarlo. La automatización permite que el tubo sea pasado por dos verificaciones mínimas que fortalecen la seguridad y la revisión con los datos del paciente”, explicó.Operación continua para donación y trasplantesEl fortalecimiento del Laboratorio de Histocompatibilidadpermite una operación continua las 24 horas del día, los siete días de la semana, para reducir los tiempos de respuesta que son determinantes para la viabilidad de los órganos, la seguridad inmunológica y la toma de decisiones médicas.La automatización del sistema especializado facilita la realización de pruebas cruzadas virtuales, la identificación rápida de compatibilidades y la coordinación de cadenas de donación, lo que permite también reducir tiempos logísticos y clínicos en procesos que tradicionalmente dependían de múltiples validaciones manuales.Reducción de errores y trazabilidad totalSifuentes Osornio detalló que el sistema automatizado permite mitigar riesgos desde la toma de muestra hasta la emisión del resultado.“Evitar los errores preanalíticos, desde el momento en que se le toma una muestra al paciente y se transporta al laboratorio; evitar los errores analíticos, como confusión de tubos o de muestras; y evitar errores postanalíticos, para que los reportes correspondan a esa persona y a ese evento clínico específico”, explicó.El directivo agregó que la automatización también mejora las condiciones de trabajo del personal y la eficiencia institucional.“Todo esto permite algo muy importante, que es la tranquilidad de la gente que trabaja en los laboratorios. Un trabajo más de calidad que manual mejora el desempeño, ahorra tiempo y costos, y permite detectar otros problemas de salud”, señaló.Valdéz Echeverría subrayó que el enfoque no es contabilizar errores, sino prevenirlos de manera estructural.“Más allá de saber cuántos errores tenemos, diseñamos estas estrategias como una manera preventiva para mitigar y disminuir el riesgo de error en el identificador del paciente”, indicó.“No trabajamos sobre errores, sino sobre acciones preventivas para mitigar lo que pudiera pasar”, añadió.Tiempos clínicos más rápidos y resultados críticosLa automatización también impacta en la velocidad de entrega de resultados y en la detección temprana de situaciones de riesgo.“Muchos de los resultados de la química estándar prácticamente están en 60 minutos.Cuando se detecta algo fuera de rango, incluso se informa directamente al médico para que tome cartas en el asunto”, expuso Sifuentes Osornio.Este esquema permite identificar oportunamente condiciones que pueden comprometer procedimientos médicos, como alteraciones metabólicas graves, anemias no detectadas o fallas orgánicas que incrementan riesgos quirúrgicos, facilitando intervenciones clínicas más seguras y oportunas.Mayor capacidad operativa y estándares internacionalesValdéz Echeverría explicó que el modelo automatizado permite ampliar la capacidad instalada sin comprometer la calidad.“Hoy tenemos la capacidad de realizar en promedio 400 mil pruebas y estamos utilizando alrededor de 60 por ciento de esa capacidad. Todavía contamos con infraestructura y capital humano para crecer cerca de cuarenta por ciento adicional”, dijo.El responsable del Laboratorio Central destacó que esta capacidad es clave para sostener las acreditaciones internacionales.“Somos el único instituto del sistema público que cuenta con acreditación del College of American Pathologists, lo que requiere una carga adicional de evaluaciones externas. Sin una automatización como la que hoy tenemos, sería imposible hacerlo de manera tradicional”, aseveró.Infectología y vigilancia de patógenos emergentesLos laboratorios de infectología fortalecieron el diagnóstico de patógenos emergentes mediante espectrometría de masas para la identificación rápida de bacterias y hongos, así como plataformas de virología molecular para el monitoreo nacional.Las tecnologías permiten acortar los tiempos diagnósticos, orientar con mayor precisión el uso de antimicrobianos y detectar oportunamente mecanismos de resistencia, factores clave en la atención de infecciones graves y de complejidad clínica, explicaron los especialistas.La implementación del Sistema Informático de Laboratorio integra todos los analizadores y centraliza la gestión de datos en una sola plataforma digital, lo que fortalece la trazabilidad de cada muestra desde la toma hasta la entrega del resultado, reduce la manipulación manual y mejora la oportunidad de los reportes clínicos.José Sifuentes Osornio destacó que la rapidez en la entrega de resultados es determinante para la toma de decisiones médicas.“Muchos de los resultados de lo que se llamaría la química estándar prácticamente están en sesenta minutos, y cuando se detecta algo que se sale de ese rango de anormalidad, incluso hablan al médico para que tome cartas en el asunto”, señaló.El directivo explicó que esta capacidad de respuesta inmediata impacta directamente en pacientes en estado crítico.“Alguien que llega a urgencias con diabetes y tiene una cetoacidosis, aunque el médico lo intuye con algunos datos clínicos, el laboratorio está atento en los resultados de la gasometría y las pruebas de sangre y lo informa de inmediato”, detalló.Raymundo David Valdéz Echeverría añadió que la automatización fortalece la confiabilidad del proceso incluso en escenarios de alta presión clínica.“La automatización permite que el tubo sea pasado por dos verificaciones mínimas que permiten hacer la seguridad y la revisión con los datos del paciente”, indicó, al referirse a los mecanismos que reducen el riesgo de errores y fortalecen la seguridad del paciente.En el contexto de infecciones graves y sepsis, la identificación rápida y precisa de los agentes causales permite iniciar tratamientos dirigidos en menor tiempo, reducir el uso empírico de antimicrobianos de amplio espectro y fortalecer la vigilancia de patrones de resistencia.La combinación de espectrometría de masas, plataformas moleculares y trazabilidad digital contribuye a decisiones clínicas oportunas en pacientes críticos, optimiza la seguridad terapéutica y apoya una atención más eficiente en áreas de urgencias y hospitalización.Desarrollo progresivo sin inversión presupuestal directaLa planeación e implementación del nuevo modelo tomó aproximadamente seis años de trabajo progresivo.De acuerdo con los responsables del proyecto, el instituto operó bajo esquemas de licitación y contratos, sin inversión directa de recursos presupuestales propios para la adquisición de infraestructura tecnológica.Con la integración funcional de los laboratorios de Histocompatibilidad, Infectología y el área Central en una plataforma tecnológica unificada, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán fortalece su capacidad diagnóstica especializada, eleva la seguridad clínica y amplía la capacidad de atención del sistema público de salud.LP
