Celso Borges habla de su retiro de la ‘Sele’: ‘Fue como si no sirviéramos para nada, no somos un producto para desechar’
En marzo del 2024 Celso Borges Mora, tres veces mundialista, jugador con más partidos y quinto jugador con más goles en la historia de la Selección Nacional de Costa Rica, decidió poner fin a su carrera en el combinado patrio.
Aunque posteriormente Borges volvería a la tricolor para intentar “arañar” la clasificación al Mundial 2026, en entrevista exclusiva con Revista Dominical se le consultó por qué tomó la decisión de retirarse de la selección nacional, quién lo llamó para pedirle volver, y si se arrepiente de haber regresado para jugar un solo partido y no cumplir la meta de ir a la cita mundialista.
Le ofrecemos un extracto de la entrevista de Celso Borges, así como la conversación completa en formato videopódcast. Para encontrar las ediciones más recientes de La entrevista del domingo visite nacion.com, el canal de Spotify o el canal de La Nación.
—— En marzo del 2024 usted se retiró de la selección nacional pero, el año pasado, decidió volver a ponerse la roja. ¿Puede comentarnos cuál fue su reflexión, primero, para retirarse, y luego, para volver a la selección?
— No me retiré a la primera vez que no me convocaron. Cuando termina el mundial de Qatar entendemos que tiene que haber una renovación, pero al ver que era una cuestión de borrón y cuenta nueva... O sea, era como si nada de lo que se había hecho anteriormente sirviera para nada.
“Si algo estuvo bien en la clasificación del 2022 fue que los jugadores de experiencia ayudaron a que el grupito nuevo emergente de los jóvenes pudieran ir bien coordinados, porque los sacamos entre todos al final. Hay un valor en eso, por más que que se quiera tachar al jugador de experiencia con que si no juega 90 minutos no vale para nada. No es así.
“Se quiso hacer de 0 a 1.000 de una vez, ni siquiera hubo un intento de ver cómo se podía hacer. Cuando uno ha jugado tanto con la selección, uno piensa que tiene el derecho a que la digan ‘mirá, esta vez queremos ver otra gente’, o lo que fuera. Capaz es error mío por esperar eso”.
— ¿Esperaba una cortesía al menos?
— Es que en el futbol de acá hay un mal general de que se atribuye a que todo es muy fácil, que todo se hizo muy fácil. Los que jugamos tres mundiales, los que jugamos dos mundiales, los que jugaron un mundial, se da por hecho que es muy fácil, no no, no es fácil clasificar a un mundial, clasificar a dos o a tres seguidos.
“Al ver que no había ningún tipo de valor en eso, pues dije ‘mire, si lo van a hacer así, prefiero tomar yo la decisión mía antes de que nada más me dejen como si yo hubiera jugado cinco o dos partidos’.
“Tomé esa decisión porque era obvio que no contaban conmigo, nadie de los que estaban ahí hicieron ni siquiera un intento, entonces no quise estorbar ni ser tema de conversación. ¡Poco sabía que después se iba a volver todo un tema!
“Después a mí me llaman para ir, no es que pedí que me llamaran”.
— ¿Quién lo llamó?
— El piojo (Miguel Herrera). Yo estaba en mis días libres en el equipo, pero si me llaman y me dicen, voy con todo gusto. Básicamente esa fue la decisión. No me arrepiento de nada, lo hice desde un lugar de paz y tranquilidad.
“Es que eso aquí cuesta mucho. Para mí todos los que hemos tenido la oportunidad de disputar mundiales se merecen un lugar de honor, nos costó mucho trabajo estar ahí, a todos, desde el 90. Se dice muy fácil, pero que va″.
— ¿Fue erróneo el método del cambio generacional?
— Claro que no se hizo bien. Es claro, ahí está la muestra, tuvimos que ver cómo arañábamos una clasificación al mundial. Tuvo que haber un planteamiento, el entrenador que estuvo en su momento, deay los que llamó... fue como si no sirviéramos para nada, y no creo que sea así tampoco. No somos un producto para desechar y ya está. Es que ni ‘gracias’. Fue un error.
— Volvió pero no alcanzó, no clasificamos, ¿se arrepiente de haber vuelto?
— No no, jamás me voy a arrepentir de ir con la selección, jamás. Fui con todo gusto y y no se consiguió el objetivo. Hay que estar para las buenas y para las malas. No todo en la vida es ganar y cuando toca perder, hay que asumir que nos equivocamos. Si somos un país autocrítico, admitimos que nos equivocamos, y que hay que hacer las cosas mejor porque las eliminatorias próximas van a ser mucho más complicadas.
