ru24.pro
World News
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Campos de concentración para musulmanes: las polémicas prácticas que lleva a cabo China como represión contra las minorías

0

Durante los últimos años, la comunidad internacional y organizaciones humanitarias, y hasta la ONU, han denunciado una práctica bastante polémica de la China de Xi Jinping, y es que el régimen chino estaría construyendo y usando campos de concentración para musulmanes, similares a los de la Alemania nazi con los judíos.

Más de un millón de musulmanes estarían recluidos en distintos centros e instalaciones del país, donde minorías étnicas y religiosas son sometidas a trabajos forzados, recluidas en celdas superpobladas y con un espacio minúsculo y encerrados en condiciones de reclusión bajo un esquema de represión y tortura.

"La campaña de detención de China en Xinjiang es la mayor dirigida contra una minoría religiosa desde los campos nazis de la Segunda Guerra Mundial", ha explicado la ONU en varios ocasiones, apoyándose en informes e investigaciones llevados a cabo por BuzzFeed News, BBC o Amnistía Internacional, entre otros medios o instituciones que se han hecho eco de esta terrible situación y han realizado entrevistas a hombres y mujeres que han logrado sobrevivir y salir de esos lugares de internamiento masivo y tortura.

No se descarta incluso que las estimaciones se queden cortas e incluso las cifras reales de minorías étnicas y religiosas detenidas por las autoridades chinas, más allá de musulmanes, sean incluso mayores.

Lugares como Aksu, Bayingolin, Hotan, Turpan y otras ciudades chinas repartidas a lo largo del territorio del gigante asiático serían los lugares donde están construidos estos campos de concentración y centros de detención, pues según los informes, se habrían construido alrededor de 350 centros solo desde 2016, sumados a los más de cien construidos antes de ese año y que es posible que continúen funcionando.

Según explica BuzzFedd News, las instalaciones examinadas tenían una superficie combinada de más de 19,2 millones de metros cuadrados en abril de 2021, y gran parte de su crecimiento se había dado entre 2017 y 2018.

Las celdas podrían albergar entre ocho y dieciséis personas, con un espacio de entre cinco y siete metros cuadrados cada una, y se toma en cuenta en su construcción tanto el tamaño de las barras en las ventanas hasta el espaciamiento de las luces a lo largo del perímetro y la altura de las torres de vigilancia.

A la par, según las informaciones, el régimen chino requisó escuelas, hospitales y edificios de apartamento con el objetivo de convertirlos en campos improvisados, lo que permitió a Pekín encarcelar a cientos de musulmanes hasta que se completó la nueva infraestructura de detención.

Un plan que, a día de hoy, continúa tras una década o incluso más, pues no se sabe con fecha exacta desde cuándo China perpetúa estos grandes hacinamientos y represión de minorías. Según ha defendido Xi Jinping ante las acusaciones, se tratarían de "centros construidos como esfuerzos para proteger la seguridad nacional y terminar con el terrorismo", a pesar de que la gran mayoría de los detenidos serían civiles sin ningún tipo de vinculación política.

Los horribles testimonios de musulmanes encerrados en campos de concentración en China: "Somos el enemigo del régimen"

Ahmati, un uigur de Kashgar, contó a BuzzFeed News que en 2016 la policía comenzó a instalar puestos de control en las carreteras, y al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad aumentaron la persecución deteniendo a la gente en plena calle. "Pensé que aquí no hay ejércitos extranjeros. No hay enemigos... pero entendí que para ellos, el enemigo somos nosotros".

En aquel momento, ya era tan grande la opresión que la gente comenzó a entrar en pánico: mezquitas quedaban vacías y personas como Ahmati, que huyó de la ciudad al año siguiente, tuvieron que abandonar sus rezos y objetivos religiosos y tirar sus libros sagrados para no ser descubiertos.

"Antes de todo esto, estábamos más unidos, pero todo se rompió, hasta la confianza en la gente. Ya no se podía visitar a nadie", confesó al medio estadounidense, desvelando que sus dos hermanos mayores fueron enviados a campos de concentración. Eysa, otro de los que compartieron su testimonio con BuzzFeed, se crío en una pequeña aldea a las afueras de Korla, pero haber pasado tiempo en países de mayoría musulmana le hizo convertirse en sospechoso y fue detenido en 2015 y llevado a un centro de detención.

Eysa estuvo encerrado en un recinto con espacio para poco más de 500 personas durante 43 días y era obligado a cantar canciones patrióticas en favor del Partido Comunista chino todas las mañanas antes del desayuno junto al resto de presos. Mes y medio más tarde de su detención, fue liberado, pero la policía le entregó un documento en el que se indicaba que había sido detenido por "poner en peligro la seguridad nacional".

Se mudó a Turquía junto a su mujer y sus hijos, y después de un tiempo regresó a la ciudad, pero un policía conocido le alertó de que su nombre estaba en la lista negra del régimen por haber vivido en territorio turco y a pesar de intentar pasar desapercibido, volvió a ser detenido en 2017 y llevado a un campo de concentración para solo unas doscientas personas. Ninguna de las otras personas detenidas era de la comunidad china Han, sólo había otras minorías musulmanas como él. Su celda estaba "abarrotada". Pudo salir unas semanas más tarde, a condición de espiar a otros uigures a su regreso a Turquía, pues debía salir de la ciudad.