La empresa familiar de Castilla-La Mancha afronta el acuerdo con Mercosur con cautela, pero también como una oportunidad
0
El presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Castilla-La Mancha, Rafael Ruiz, ha asegurado que las empresas deben estar preparadas ante el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, una apertura de mercados que genera in certidumbre en algunos sectores, especialmente en el agrario, pero que también puede convertirse en una oportunidad para determinadas actividades económicas. Ruiz ha reconocido que el sector agrario tiene motivos para mostrar preocupación, debido a las exigentes obligaciones que debe cumplir en materia fitosanitaria y regulatoria dentro de la Unión Europea, condiciones que no siempre se aplican de igual manera a los productos procedentes de los países de Mercosur. Por ello, ha defendido la necesidad de buscar fórmulas que permitan una correcta diferenciación de los productos en el mercado. «Cuando lleguen productos de Mercosur, el consumidor debe poder identificarlos claramente y entender qué está comprando», ha señalado, apuntando a que esta diferenciación permitiría poner en valor los estándares de calidad, seguridad y sostenibilidad que cumplen los productores europeos, aunque ello suponga un mayor coste. En este sentido, el presidente de la asociación ha admitido que la diferencia de legislación entre la Unión Europea y los países de Mercosur va a condicionar la entrada de determinados productos, especialmente cárnicos y alimentarios, que generarán un escenario de mayor competencia en el mercado interior. «Habrá que ver cómo reaccionamos a esa situación competitiva», ha advertido. No obstante, Ruiz ha subrayado que el acuerdo también abre importantes oportunidades para otros sectores que tienen una clara necesidad de mercado . «El mercado de Sudamérica es muy relevante y hay mucho interés en abordarlo», ha afirmado, insistiendo en que algunas empresas familiares pueden verse especialmente beneficiadas por esta apertura comercial. Además, ha recordado que en sectores como el de frutas y hortalizas solo alrededor del 8 % del producto llega finalmente al consumidor, un dato que, a su juicio, invita a reflexionar sobre la estructura de la cadena alimentaria y el impacto real de los acuerdos comerciales. Por su parte, la vicerrectora de Innovación, Coordinación y Desarrollo Institucional de la Universidad de Castilla-La Mancha, Ángela González Moreno, ha coincidido en que el acuerdo con Mercosur puede interpretarse tanto como una amenaza como una oportunidad, en función de la fortaleza de las empresas para afrontarlo. «Dependerá de los recursos de los que se disponga para hacerle frente. Si una empresa presenta debilidades, una situación como la de Mercosur puede resultar difícil de gestionar», ha explicado. Sin embargo, ha mostrado confianza en el tejido empresarial regional, asegurando que «nuestras empresas pueden obtener buenos resultados». González Moreno realizó estas declaraciones antes de la presentación en el campus universitario de Toledo del estudio La empresa familiar de Castilla-La Mancha. Características, valores, comportamiento estratégico y resultados, elaborado por la UCLM, en el que se analiza la solidez y capacidad de adaptación de este tipo de empresas ante los retos del mercado global.
