Las cinco tramas que tiene la propuesta de financiación autonómica de María Jesús Montero
0
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero , asegura que Andalucía es la comunidad autónoma más beneficiada con el nuevo modelo de financiación autonómica . Esto no es un debate meramente económico. Estamos hablando del dinero con el que se paga tu médico de cabecera, el colegio donde va tu niño o la residencia donde cuidan a tus padres. La reforma aumenta en unos 21.000 millones de euros los recursos que el Estado envía a los territorios para costear su sanidad, educación y dependencia mediante una mayor cesión de lo que se recauda por el IRPF y el IVA. Andalucía, la comunidad que aspira a gobernar en las próximas elecciones, recibiría unos 4.800 millones de euros más que ahora frente a los 4.700 millones extra que ofrece a Cataluña. Es una verdad a medias. El acuerdo diseñado por el Gobierno con los independentistas catalanes a cambio de la investidura de Salvador Illa encierra hasta cinco trampas: La primera es que en realidad es Cataluña la que más gana y Andalucía apenas mejora sus posiciones en el reparto de los recursos del Estado. En la distribución por habitante ajustado -que es una variable que calcula la necesidad de gasto de cada comunidad por su población ponderando otros factores demográficos y geográficos-, es Cataluña la que sale ganando. Cada andaluz recibe hasta 140 euros menos extra que un ciudadano que viva en Cataluña, según ha confirmado la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en su primer análisis sobre el modelo propuesto por la ministra sevillana. La segunda trampa es que la factura extra para Cataluña la van a pagar los españoles, andaluces incluidos, porque provocará que las comunidades tengan que subir impuestos o revertir las rebajas fiscales aprobadas en sus territorios. El tercer engaño es que el nuevo sistema respeta la equidad de los ciudadanos que garantiza la Constitución. Beneficia a las comunidades con más renta y recaudación como Cataluña, Baleares o Madrid y, por ende, perjudica a Andalucía. El cuarto bulo es que este acuerdo es transparente. Se ha pactado primero con Cataluña para contentar las ansias de autogobierno de los independentistas, socios de Pedro Sánchez en el Congreso, y luego este traje a la medida se ha ofrecido al resto. La quinta y última trampa es que Andalucía no va a recuperar los 15.000 millones de euros que lleva perdidos desde que se estableció el vigente sistema de financiación en 2009, que surgió de otro pacto entre el PSOE y Esquerra Republicana. Se cumpliría la sentencia de Marx: la Historia se repite dos veces, una como tragedia y otra como farsa.
