ru24.pro
World News
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

De recogepelotas al sueño de eliminar al Barça en la Copa

0

Hace no tanto, Íñigo Sainz-Maza se escondía en El Sardinero detrás de la portería de la Gradona de los Malditos para burlar las órdenes de los coordinadores y vigilantes y acercarse a sus ídolos en cuanto sonaba el pitido final del partido de turno. Veía de cerca a Leo Messi, a Iker Casillas... a los más grandes de un fútbol que aún sentía lejano. Recogía balones con la ilusión de cualquier niño de la cantera racinguista. Hoy, en ese mismo césped y con el brazalete de capitán será él quien salte al frente de un Racing que está soñando con volver a Primera y de forma más inmediata, con tumbar al Barça y meterse en los cuartos de final de la Copa del Rey.

Toda la vida de Íñigo cabe en un pequeño mapa: de Ampuero a Santander, cuarenta minutos de carretera que sus padres recorrieron durante años para que el niño persiguiera un sueño que entonces ni él mismo veía posible. «He sido muy constante a lo largo de toda mi trayectoria, he trabajado muchísimo, pero en ese momento yo veía súper difícil llegar al primer equipo del Racing», admite.

Con siete años jugaba en el equipo de su pueblo; poco después, el Racing le abrió las puertas de su cantera y ya no las volvió a cerrar. Pasó por todas las categorías inferiores mientras el club cántabro se asomaba al abismo. Entrenamientos sin balones, sin luz, sin agua caliente. «Me ha tocado vivir la peor época del club, hemos estado a punto de desaparecer tres o cuatro veces», recuerda. Aquel adolescente que se cambiaba casi a oscuras en las instalaciones de La Albericia es hoy el primer capitán de un Racing que ha recuperado la estabilidad y que vive, de nuevo, con la mirada puesta en Primera. «La situación ahora creo que es extraordinaria. Sólo pensamos en lo deportivo», subraya..

El objetivo más grande que el Barça

El Barça, vigente campeón del torneo, es el rival más potente de su carrera. «Posiblemente sea el conjunto más importante al que me he enfrentado», admite Íñigo. Sin embargo, el gran objetivo suyo y del club está en la Liga Hypermotion: ascender y devolver al Racing a un lugar que siente como propio. «Nuestra prioridad es la Liga, conseguir que el año que viene podamos disputar este tipo de partidos, pero hacerlo en Primera». La Copa del Rey, aún con el foco mediático que arrastra el conjunto culé, se vive como un premio al camino recorrido.

Ese mensaje es el que baja a diario al vestuario. Más que arengar con grandes eslóganes, Sainz-Maza prefiere poner el acento en la forma de competir. «Decir que hay que ganar son palabras vacías. Lo importante es saber qué es lo que hay que hacer para ganar», sostiene. Su plan pasa por «competir cada jugada al cien por cien, ser ganadores de duelos y trabajar al máximo».

Ya lo hicieron ante el Villarreal (2-1) en la ronda anterior, recuerda, y no ve motivos para no repetir la fórmula. «Enfrentarnos al Barça da muchísimo orgullo, pero sobre todo estamos mentalizados y convencidos de que se lo vamos a poner muy difícil», avisa.

Además, si algo tiene claro Íñigo es el papel que jugarán El Sardinero y todos los racinguistas. «Queremos que sigan como hasta ahora, se van a sentir orgullosos del esfuerzo que vamos a hacer y ojalá podamos disfrutar de una noche mágica para todos». Esto es lo que pide a una afición que considera «fundamental» en el resurgir reciente del club.

Al final, resume el partido con una sola palabra: ilusión. La misma que impregnaba aquellos viajes de Ampuero a Santander, la que sostuvo al club en los años más oscuros y la que hoy empuja a una generación de niños que miran al césped y sueñan con estar algún día donde está Íñigo Sainz-Maza. Para ellos deja un consejo sencillo: trabajo, constancia y paciencia. Porque, a veces, los recogepelotas también pueden acabar con el brazalete de capitán liderando al equipo de sus amores en busca de los cuartos de Copa del Rey ante el Barcelona.