El consejo de Informativos de TVE arremete contra Jesús Cintora y Javier Ruiz: «Adolecen de sesgo tanto en sus opiniones como en la forma de exponerlas»
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«Creemos que 'Malas lenguas' y 'Mañaneros 360' incumplen, de forma habitual y reiterada, las normas fundamentales para la elaboración de información en RTVE». Así sentencia el Consejo de Informativos de TVE a estos dos programas a través de un informe que ha realizado y al que ha tenido acceso este periódico. Y lo ha hecho, asegura este organismo, « tras recibir más de 100 quejas y actuando también de oficio» . El consejo ya avisó hace unos mese que abriría una investigación para estudiar y analizar dos programas de contenido informativo de actualidad: 'Mañaneros 360' y 'Malas Lenguas'. Y ahora han llegado las conclusiones. « Estos programas y sus prácticas hacen que la credibilidad de RTVE se vea alterada y que algunas fuentes y expertos no quieran colaborar con nuestros informativos », aseguran. El consejo señala directamente a las informaciones emitidas, que asegura que «no se rigen por criterios periodísticos y, por ello entran incluso en contradicción con las elaboradas en los Servicios Informativos de RTVE». También apela a la responsabilidad editorial de estos formatos, que afirman « es opaca y no se sabe, o al menos no se nos dice, quiénes son los responsables reales ». Aunque apuntan que la gravedad, según las indagaciones que ha hecho el consejo, está en que parece que «las decisiones fundamentales las toma gente ajena a RTVE». «Al parecer, incluso algunos de estos responsables habrían sido condenados por la justicia por mala praxis ( por su actividad en otras cadenas en el pasado) y han sido inhabilitados para ejercer este tipo de cometidos», explican. El Consejo de Informativos ha elaborado este informe a partir del análisis de las quejas trasladadas por profesionales de la información de TVE, junto con otros posibles casos de manipulación, errores o malas prácticas que el propio Consejo decidió investigar de oficio. Para ello, se acordó que cada consejero realizara un informe sobre un programa concreto, examinando capítulos consecutivos dentro de un intervalo de tiempo elegido al azar, con el fin de comprobar si se incumplía la normativa aplicable a la información en RTVE. En el análisis se han aplicado la Ley General de Comunicación Audiovisual, la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal, el Mandato Marco de RTVE, el Estatuto de la Información de la Corporación RTVE y el Manual de Estilo de RTVE. Una vez finalizados los informes preliminares, el Consejo intentó identificar a los responsables editoriales de los programas para solicitar explicaciones sobre los posibles incumplimientos detectados, sin éxito, ya que tras diversos contactos con distintas direcciones no se ha podido determinar quiénes son dichos responsables. «Hemos podido constatar que son los responsables de las productoras quienes elaboran escaletas y establecen contenidos, dejando poco margen de actuación a los profesionales de TVE», asegura el informe. Además, afirman que la dirección de RTVE «no ha facilitado que este CDI haga las indagaciones pertinentes». También, ante los especiales informativos encargados a estos programas en eventos claramente noticiosos, en el mes de julio explican que solicitaron una reunión al presidente, dirección de TVE, dirección de Magacines y direcciones de Informativos. «No tuvimos respuesta de los primeros y sólo pudimos hablar con las Direcciones de Informativos y el Director de Responsabilidad Corporativa y Servicio Público, en una reunión infructuosa porque estos programas no dependen de ellos». En el documento aparecen decenas de «malas praxis» en ambos formatos y explican cómo transmitió la noticia ambos programas cuando luego resultó ser un bulo. Un ejemplo sucedió en el 30 de mayo de 2025, cuando programas « difundieron un bulo que ya había aparecido al final de 'La Hora de La 1', según el cual un guardia civil de la UCO planeaba atentar contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con una bomba lapa» . « Decimos que es un bulo, puesto que los redactores con los que conectaron estos programas, decían tener acceso directo a los wasaps, de donde es imposible deducir la noticia emitida. Esta información no se dio en los Telediarios porque los servicios informativos de TVE confirmaron que la información no era cierta», asegura el informe. Javier Ruiz ponía en su programa: «Bomba lapa a Pedro Sánchez». »Sirva el titular que da el presentador solo como preámbulo del tratamiento de la noticia. Así informaba Cintora: «Chats de agentes de la UCO hablando de poner una bomba lapa al Gobierno». « El presentador incide en el bulo pese a que el Telediario no recoge una noticia que sería de una altísima relevancia, si no hubiera sido un bulo» , explica el informe. Verifica RTVE, indican, tuvo que desmentir el bulo de 'La hora de La1', 'Mañaneros 360' y 'Malas Lenguas' más tarde. « La emisión de noticias falsas son incompatibles con programas que se anuncian como aquellos que quieren acabar con los bulos» , sentencian. Además, han realizado un listado donde aparecen en numerosas ocasiones todos los posibles incumplimientos de documentos como la Ley General de Comunicación Audiovisual, la Ley de la Radio y la Televisión de Titularidad Estatal , el Mandato Marco de RTVE. Acompañados todos ellos de sus artículos y de las palabras literales que se utilizaron en los programas. Y así suma y sigue con decenas de ejemplos. El informe apunta a que gran parte de la responsabilidad recae en los presentadores que « adolecen de sesgo, tanto en el contenido de sus opiniones como en la forma de exponerlas» . «En el reparto de tiempos en la mesa, suelen favorecer solo a quienes defienden tesis de un determinado signo político, quienes suelen concluir los debates y cuyas opiniones son reforzadas por los colaboradores externos. A veces, el presentador también se une a la defensa de esas tesis, interrumpiendo de forma abrupta y grosera las opiniones de quienes están en contra . No ejercen el rol esperado de un moderador ni atienden a los principios de neutralidad e imparcialidad exigibles en RTVE», explica. Además, señala también a tertulianos y colaboradores « que usan un lenguaje agresivo» . «Las descalificaciones son frecuentes. Aunque son opiniones personales y en ese sentido respetables, es impropio que RTVE sirva de altavoz a mensajes de odio que contribuyen a la polarización de la sociedad. Recordamos que es obligado que estos programas hagan cumplir el manual de estilo a sus colaboradores», añade. «Somos conscientes de que estos programas tienen elementos atractivos para el espectador, como es el conflicto y el sesgo de confirmación. Esto puede redundar en una mejor audiencia, pero también en un peor servicio público», aseguran. El consejo asegura que «hay que luchar contra los bulos, la desinformación, la polarización y la crispación». «Sabemos que en gran parte proviene de partidos políticos extremistas, pero no es exclusivo de ellos. Para combatir esto no hay mayor arma que la información veraz, el respeto, la pluralidad, neutralidad e imparcialidad», indican. Y el medio más eficaz, aseguran, es la producción interna, «mucho más impermeable a las presiones externas».
