Tu etiqueta B ya no sirve aquí: la primera comunidad da el paso
La Comunidad Autónoma de Cataluña ha activado ya este cambio en la práctica. Desde el 1 de enero de 2026, los vehículos con etiqueta B no podrán circular por las ZBE en episodios de alta contaminación atmosférica decretados por las autoridades competentes. Es un paso que convierte en realidad restricciones que hasta ahora eran más teóricas que operativas.
Este giro de tuerca en la política de movilidad urbana responde al objetivo de mejorar la calidad del aire y reducir emisiones locales en núcleos urbanos densos, donde la presencia de turismos antiguos sigue siendo alta. En Cataluña, más del 35 % del parque en circulación tiene etiqueta B y su impacto en NO₂ y partículas sigue generando debates técnicos y sociales.
Qué cambia para los coches con etiqueta B en 2026
| Medida | Ámbito | Fecha de inicio | Condición |
|---|---|---|---|
| Restricción en ZBE durante episodios de alta contaminación | Cataluña (todas las ZBE) | 1 Enero 2026 | Sólo en episodios |
| Prohibición permanente | Cataluña (todas las ZBE) | 1 Enero 2028 | Siempre |
| Acceso condicionado en ZBE de Madrid | Madrid | 2026 | Reservado a supuestos (parking, residente, autorización) |
| Prohibición en ZBE de Bilbao en horario laboral | Bilbao | Junio 2025 | Excepto casos concretos |
La transición desde la “teoría” a la práctica
Hasta ahora, tener un coche con etiqueta B no implicaba mayores problemas para moverte por los centros urbanos españoles. En muchas Zonas de Bajas Emisiones, como la de Madrid o Barcelona, esa etiqueta permitía acceder libremente salvo en zonas muy concretas o en episodios puntuales.
Sin embargo, con la entrada en vigor de normas bajo la Ley de Cambio Climático y la expansión de ZBE obligatorias en municipios de más de 50 000 habitantes, la situación está cambiando. Las administraciones locales han empezado a conectar las restricciones a la calidad del aire real, y Cataluña ha sido la primera en dar este paso claro y medible.
Multas y control: cómo se vigila
La vigilancia de estas restricciones en las ZBE se realiza principalmente mediante sistemas de lectura automática de matrículas conectados con las bases de datos de la DGT. En caso de incumplimiento, acceder en un episodio de alta contaminación con un coche con etiqueta B, el conductor puede enfrentarse a sanciones económicas que rondan los 200 € o más, dependiendo de la ordenanza municipal.
La etiqueta B en el mapa urbano: ciudades y matices
- Cataluña: restricciones durante episodios de contaminación desde 2026 y prohibición permanente prevista desde 2028 en todas las ZBE de la comunidad.
- Barcelona: en 2026 no se prohíbe por completo la etiqueta B, pero queda fuera durante los picos de NO₂. El calendario apunta a veto total para 2028.
- Madrid: la ZBE municipal permite la circulación de B en 2026, pero en zonas como el Distrito Centro el acceso está condicionado (parking público, residente o autorización).
- Bilbao: desde junio de 2025 la etiqueta B no puede circular ni estacionar en ZBE en horario laboral salvo excepciones muy concretas.
¿Qué vehículos llevan la etiqueta B?
Según la clasificación de la DGT, la etiqueta B se asigna a turismos y furgonetas matriculados después de 2001 que cumplen ciertas normas Euro (por ejemplo, gasolina Euro 3 y diésel Euro 4), pero que no alcanzan los umbrales más estrictos de emisiones.
Este grupo incluye muchos coches diésel de más de 10 años y gasolina de mediados de la década de 2000, que hasta ahora circulaban con relativa normalidad por las ciudades. Hoy esa normalidad está en cuestión y exige planificación por parte de los conductores.
Conclusión: 2026, un año de adaptación forzada
El 2026 no cierra de golpe la puerta de las ciudades a los coches con etiqueta B, pero sí marca un antes y un después. En Cataluña las restricciones ya están activas en episodios de alta contaminación, y otras capitales urbanas están ajustando sus reglas para que la movilidad sea cada vez menos permisiva con los vehículos más contaminantes del parque. El calendario hacia 2028, con vetos más generales, está definido y exige a los usuarios anticiparse para evitar sanciones o problemas de acceso.
Con la expansión de las ZBE y el endurecimiento progresivo de sus requisitos, tener un coche con etiqueta B ya no es sinónimo de acceso urbano garantizado. Es una señal de que tu movilidad dentro de la ciudad puede estar limitada cuando más lo necesitas.
