ru24.pro
World News
Январь
2026
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Congreso: cuestionan que Comisión de Ética no cumpla su rol sancionador y proponen que sea un organismo autónomo

0

Los congresistas Ruth Luque, Carlos Zevallos y Jaime Quito; y el analista político, Fernando Tuesta, consideran que la Comisión de Ética lejos de cumplir un rol sancionador y de fiscalización, se usa como instrumento para atacar a los legisladores contrarios al Ejecutivo o Parlamento. Por ello, proponen que el grupo de trabajo deje de estar conformado por congresistas y sea integrado por personas autónomas.

Director ejecutivo de Proética, José Luis Gargurevich: "Se necesitan mecanismos express para conductas flagrantes"

La Comisión de Ética no ha demostrado ser un espacio célere y efectivo al momento de investigar y sancionar conductas anti éticas de los congresistas. Necesitan evaluar su permanencia como mecanismo de auto fiscalización en el próximo Reglamento del Congreso. Para aquellos casos donde las inconductas son flagrantes y explícitas, se necesita mecanismos ad hoc y express, donde la Mesa Directiva encargue a 3 parlamentarios de distintas bancadas (no involucradas) un análisis, deliberación y sanción inmediata. La Comisión de Ética ha prestado sus procedimientos y letargos a la negociación fuera de los micrófonos, donde se perdonan inconductas por votos y adhesiones. La mejor forma de lograr que un mecanismo de control funcione es demostrar que toda acción tiene consecuencias: la impunidad no puede ser el indicador que reine en la institución que representa a los ciudadanos.

Congresista Ruth Luque: "Es una comisión de incentivo a la anti ética"

La Comisión de Ética no ha servido para sancionar ni generar medidas para prevenir. Frente a conductas flagrantemente anti éticas ha primado el blindaje. De otro lado, es cuestionable que más bien sí se haya usado sus procedimientos para sancionar hechos que no correspondía hacerlo, me refiero por ejemplo a Sigrid Bazán, Susel Paredes y en mi caso. Me refiero a actuaciones políticas que las tres tuvimos por expresar nuestras posiciones políticas. Se ha dejado a salvo a congresistas que sí infringieron normas esenciales del comportamiento ético que un congresista debe tener. Fui integrante los dos primeros años, y mi experiencia ha sido de ser minoría absoluta por lo que puedo dar fe que en la práctica fue una Comisión de incentivo a la anti ética y en el debate de bicameralidad tampoco quisieron dar un debate para mejor el funcionamiento de esta comisión, así que parece que se opta por seguir la misma dinámica a futuro.

En el debate de la Comisión de constitución y cuando fui titular de la Comisión de Ética planteé que habían dos salidas posibles: una Comisión integrada de forma mixta (personas independientes y un porcentaje mínimo de congresistas) o una comisión formada por personas autónomas y ningún parlamentario en función y sus decisiones sean vinculantes de forma automática y el Pleno solo entre en instancia de apelación.

Uno de los problemas que requiere regulación expresa es que debe obligatoriamente ingresar en prioridad al Pleno ni bien se emita la sanción en la comisión y resolverse definitivamente en no más de 10 días.

PUEDES VER: JNE revisará caso de López Aliaga por omitir información en Hoja de Vida

Congresista Jaime Quito: "La comisión no debería estar conformada por congresistas"

La comisión debería estar formada no por congresistas sino por otros sectores que realmente investiguen y sancionen a aquellos parlamentarios que cometen faltas éticas o faltas que deben ser sancionadas. Hemos visto que la Comisión de Ética no hace eso. Tendrían que ser personas autónomas, seleccionadas con ciertos criterios, sino no habrá ninguna forma de sanción o posicionamiento contra aquellos congresistas que incumplen normas o caen en faltas éticas.

El peso de los votos también es determinante. El que no tiene votos evidentemente está totalmente desprotegido, pero tampoco considero que sea una cuestión de estar protegido o no sino de sancionar lo que está mal y no perseguir ni utilizar como una herramienta de control para supeditar aquellos que no están con la línea de las mayorías de derecha.

Se va al Congreso a hacer política, pero para las mayorías no para determinados grupos de poder o para ciertas bancados o partidos. Existe una instrumentalización no solamente en la Comisión, sino también en diversas instancias de los espacios de poder.

En la discusión del reglamento no se ha tocado ninguna propuesta de mejora para el funcionamiento de la comisión en el nuevo congreso bicameral. Quieren todo esto para continuar teniendo un Congreso en la misma situación que la que tenemos hoy. Debería cambiarse todo, no solamente el de Ética. Se necesita un Congreso que sirva a la población.

PUEDES VER: Mario Vizcarra: JEE declara inadmisible apelación de Perú Primero por falta de pago de tasa

Fernando Tuesta: "Cuando se ha sancionado ha sido por presión mediática"

Considero que la Comisión de Ética no ha cumplido el efecto ni los objetivos que se esperaban, ni en esta ni las anteriores. En lugar de ser un espacio real de evaluación y sanción, ha terminado archivando muchos casos pese a faltas éticas evidentes, y cuando ha sancionado, casi siempre ha sido por presión mediática o de la opinión pública.

Además, la mayoría congresal controla estas comisiones y eso genera intercambios de favores que impiden sancionar a quienes corresponden. Por eso me pregunto quién controla realmente a quienes deberían controlar. Creo que son muy pocos los casos en los que la Comisión de Ética ha actuado correctamente y, por ello, dudo que el Congreso apruebe una instancia externa verdaderamente autónoma, especialmente cuando tocaría temas sensibles para muchos parlamentarios.

En realidad, lo que ocurre es que se intercambian muchas veces apoyos y favores porque, claro, hay personas y partidos que evitan sancionar a cambio del apoyo a algún proyecto de ley. Y eso, repito, ha recrudecido de Congreso en Congreso. Son muy pocos los casos que han sido sancionados. En un momento en donde la calidad de la representación es muy baja y donde muchos han incurrido en falta de toda naturaleza. Ahora, ¿el Congreso va a aprobar y permitir que exista una comisión externa? Yo creo que es poco probable.

Congresista Carlos Zevallos: "La comisión debería estar conformada por ex congresistas"

Desde mi perspectiva, reconozco que algunos casos sí han sido atendidos por la Comisión de Ética, pero los más relevantes, aquellos que realmente permitirían demostrar un compromiso firme contra la falta de ética en el Congreso, no han recibido la sanción que correspondía. Muchos expedientes se han resuelto con sanciones mínimas o simplemente se han archivado, pese a que había evidencias claras, incluso conocidas por los medios de comunicación. Esto ha generado un clima de blindaje y ha incrementado el desprestigio del Congreso ante la ciudadanía.

En mi caso, fui denunciado por el despido de una trabajadora embarazada, pero demostré que ni yo ni Recursos Humanos teníamos conocimientos de que estaba en estado de gestación, y por eso el caso se archivó. Sin embargo, también he visto cómo la Comisión de Ética se usa políticamente para atacar a congresistas, y considero que en mi situación ocurrió así, sin que luego nadie ofreciera disculpas.

Una de las propuestas para mejorar el funcionamiento de la Comisión de Ética sería que se apliquen sanciones inmediatas ante faltas reiteradas, ordenar los casos por gravedad y antigüedad y evitar la manipulación política en la priorización de expedientes. Además, se podría convocar a un comité consultivo o que la Comisión de Ética se reemplace por un organismo conformado por ex congresistas de trayectoria intachable, que no hayan sido denunciados durante su periodo de legislación y sean ellos los que defiendan la institución y su ética.