Tragedia en el Caribe: una mujer fallece tras ser mordida por un tiburón que le arrancó el brazo
Una turista estadounidense de 56 años ha muerto tras sufrir un ataque de tiburón mientras nadaba en las aguas de Dorsch Beach, en la isla de Saint Croix, perteneciente a las Islas Vírgenes de Estados Unidos. La víctima, identificada como Arlene Lillis, era originaria de Minnesota y se encontraba disfrutando de una tarde de baño cuando fue sorprendida por el animal.
El ataque ocurrió alrededor de las 4:30 de la tarde del jueves, momento en el que otros bañistas escucharon gritos procedentes del agua. Entre ellos se encontraba Christopher Carroll, un exsocorrista de Utah, que nadó hacia la zona creyendo que alguien estaba teniendo dificultades y al llegar, se encontró con la mujer gravemente herida.
El ataque desató escenas de pánico en el agua mientras varios nadadores trataban de rescatar a la mujer y frenar la hemorragia antes de que los servicios de emergencia llegaran a la playa
“Ella estaba consciente y traté de tranquilizarla”, relató Carroll al medio local St. Thomas Source. Junto a otro nadador, Ryan Connot, lograron acercarla hacia la orilla mientras pedían a los presentes que alertaran a los servicios de emergencia y buscaran material para improvisar un torniquete.
Según Connot, la víctima logró identificarse y pronunciar algunas palabras antes de perder el conocimiento. Pese a los esfuerzos de los bañistas y de los equipos de emergencia, falleció poco después debido a la gran pérdida de sangre.
Las autoridades confirmaron que la causa de la muerte fue la mordedura de un tiburón, aunque no pudieron determinar la especie. En la zona habitan varias, entre ellas tiburones tigre y tiburones martillo, habituales en las aguas del Caribe. Aunque los ataques son poco frecuentes, los tiburones tigre están asociados a un número significativo de incidentes graves a nivel mundial.
Vecinos y conocidos de Arlene han expresado su conmoción. Andrew Gamble, amigo de la familia, explicó que la mujer pasaba largas temporadas en Saint Croix y que recientemente se había convertido en abuela. “Era activa, divertida y profundamente amable. Amaba el mar, el senderismo y los animales”, declaró a ABC News.
El suceso se produce apenas días después de otro presunto ataque de tiburón en la costa de Monterey, California, donde una nadadora desapareció y fue hallada sin vida días más tarde, lo que ha reavivado el debate sobre la seguridad en zonas de alta actividad marina.
Las autoridades locales han pedido precaución a los bañistas mientras continúan investigando las circunstancias del incidente.
