Una esquiadora graba el escalofriante momento en el que desata un alud por accidente: "Que sirva para que nadie baje la guardia"
Un vídeo publicado por la deportista de montaña española Ares Masip se ha convertido en un potente recordatorio de los peligros de la alta montaña tras alcanzar más de tres millones y medio de reproducciones. Las imágenes, grabadas en Andorra, captan el momento exacto en que Masip, esquiando acompañada de su perro, desencadena sin quererlo un alud que la arrastra montaña abajo durante varios segundos.
La nieve la desplaza cientos de metros, pero afortunadamente no llega a enterrarla, permitiéndole grabar toda la secuencia y salir con vida de una experiencia al límite.
La avalancha se produjo en la zona conocida como Cumbre del Hortell, Masip, una experta montañera con casi 25.000 seguidores en Instagram, relató tras el suceso que se trataba de un lugar que conocía a la perfección, habiéndolo descendido en múltiples ocasiones, incluso tres veces en los cinco días previos al incidente.
En el momento de la salida, el Boletín de Peligro de Aludes (BPA) marcaba un riesgo bajo, de nivel 1-2 sobre 5, y la zona presentaba trazas de esquí recientes, factores que en conjunto crearon una falsa sensación de seguridad.
La trampa heurística: cuando lo familiar parece seguro
En su reflexión publicada en redes sociales, Masip ahondó en el error de evaluación que cometió, atribuyéndolo a lo que se conoce como una "trampa heurística", explicó que se trata de un sesgo mental que simplifica la realidad y lleva a sobrevalorar la seguridad en situaciones donde, objetivamente, el riesgo persiste.
"No es que las condiciones fueran seguras, es que parecían seguras", afirmó la esquiadora, enumerando factores como la familiaridad con el terreno, la repetición reciente del descenso y un objetivo aparentemente poco ambicioso, este fenómeno psicológico, señaló, puede adormecer la precaución incluso de deportistas experimentados.
Aprovechando el suceso, Masip ha dirigido un mensaje de advertencia a la comunidad montañera, subrayó que "el riesgo 0, simplemente, no existe" y que su experiencia, que se quedó en "un susto y en una buena lección personal", debería servir a otros para no bajar la guardia incluso en los sitios más conocidos y transitados.
