Núñez (PP): «Castilla-La Mancha no es un trampolín o un altavoz al servicio de intereses personales»
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A un año y medio de las próximas elecciones autonómicas, el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, dio este jueves un paso más en la carrera hacia el cambio político en la región al denunciar el agotamiento del modelo socialista y reivindicar un nuevo proyecto de Gobierno «al servicio de la tierra y no de intereses personales». Durante un encuentro con medios de comunicación en Toledo, Núñez afirmó con rotundidad que «Castilla-La Mancha no es el trampolín de nadie ni el altavoz de nadie», insistiendo en que la comunidad autónoma «no puede seguir siendo una herramienta al servicio de algunos» pues «ningún partido político vale más que nuestra tierra» , subrayó. El líder del PP regional defendió que tanto España como Castilla-La Mancha necesitan «un cambio de rumbo» que, a su juicio, debe llegar a los gobiernos nacional y autonómico. Un cambio que aseguró que el PP está en disposición de liderar «a partir del próximo año», con propuestas «consensuadas con la sociedad civil» y basadas en «la tranquilidad, la reforma y el diálogo. No nos merecemos menos que nadie », remarcó. En clave política, Núñez cuestionó el liderazgo del actual presidente de la Junta, Emiliano García-Page, aludiendo a sus dudas, expresadas en público, sobre si será o no candidato al Ejecutivo autonómico por el PSOE. «No tener claro si te vas a presentar a las elecciones ya dice qué tipo de presidente eres» , afirmó. Más allá de la confrontación, Núñez trazó un diagnóstico crítico sobre la situación de Castilla-La Mancha, asegurando que la comunidad «ha acumulado durante décadas importantes costes de oportunidad», es decir, « oportunidades perdidas de desarrollo económico, social y territorial». Según explicó, esta realidad no puede atribuirse únicamente a factores estructurales o geográficos, sino también a «decisiones políticas, modelos de gestión que no han funcionado y a la ausencia de una estrategia clara de presente y de futuro». Sin duda, una crítica velada a la gestión ya no sólo de presidentes como García-Page o Barreda, también a los cuatro años del PP de María Dolores de Cospedal en la presidencia. En este sentido, el dirigente de los populares aseguró que en estas décadas « ha habido crecimiento, pero ha sido desordenado y carente de estrategia», no sin antes lamentar que no se haya sabido extender el dinamismo de los ejes con mayor potencial al conjunto del territorio regional. El presidente del PP de Castilla-La Mancha también puso el foco en la debilidad del modelo productivo de la región, excesivamente dependiente, según señaló, de sectores de bajo valor añadido y de un tejido empresarial dominado por microempresas y autónomos con dificultades para innovar o internacionalizarse . Núñez atribuyó esta situación a un modelo económico que, según dijo, penaliza la creación de empleo y la atracción de inversión. En este sentido, criticó una presión fiscal «de las más altas del país» , que «no ayuda» a dinamizar la economía regional y que contribuye a que Castilla-La Mancha no resulte atractiva para nuevos proyectos empresariales. «La región no atrae inversión como consecuencia directa de las políticas socialistas, de una gestión nefasta e inexistente», concluyó el dirigente popular, quien insistió en la necesidad de un cambio de rumbo que permita frenar la pérdida de talento, reducir la pobreza y ofrecer oportunidades reales a quienes quieren vivir y trabajar en Castilla-La Mancha. Aunque reconoció que el gasto público ha servido para sostener los servicios sociales básicos, «y eso está bien», reprochó que no se haya acompañado de una inversión pública capaz de transformar la economía regional. «Las políticas públicas se han centrado en el gasto social y en la gestión asistencial, pero han descuidado el desarrollo productivo, la innovación y la competitividad », afirmó en este encuentro con periodistas de la región. Núñez finalizó para asegurar que es posible compatibilizar la protección social con una estrategia económica ambiciosa y eficaz. «Ambas cosas se pueden hacer con una buena gestión y con una estrategia clara», sostuvo, reivindicando un proyecto alternativo que, según dijo, permita a Castilla-La Mancha «aprovechar todo su potencial» y afrontar el futuro con mayores garantías frente a las políticas socialistas que García-Page desarrolla en la comunidad autónoma desde el año 2015.
