Endrick se estaba apagando
De niño soñaba con jugar en el Real Madrid… y lo voy a hacer”. Endrick lo dijo con una sonrisa que mezclaba ilusión y vértigo en su primer día de blanco. Era el inicio de un sueño. Pero también, sin saberlo, del momento más difícil de su joven carrera. Porque el club blanco no espera a nadie. Y menos a un chico de 19 años que llega a Europa con el cartel de futura estrella… pero sin tiempo para equivocarse.
