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Декабрь
2025

Salesianos en Córdoba, de una pequeña escuela a un gran colegio en 125 años

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Abc.es 
Las mesas en las que se escribió y leyó, el patio con las carreras de los niños, las risas y los juegos, y las aulas llenas de lecciones para aprobar los exámenes y la vida han cambiado desde aquel entonces, pero no tanto en el fondo. En los mismos terrenos que donde se fundó, con la salvedad de que antaño estaban también las huertas del colegio, la Casa de los Salesianos de Córdoba comienza este lunes a festejar durante doce meses su presencia en la ciudad desde el 1 de diciembre de 1901. El 125 aniversario supone la oportunidad de recrear una historia cimentada en personas que dieron vida a sus clases, forjada con tesón, valores y trabajo. La Casa Salesiana de Córdoba echó a andar oficialmente el primero de diciembre de 1901 en el barrio y la demarcación parroquial de San Lorenzo gracias a los promotores de la fundación, Mariano Amaya , párroco de San Lorenzo, y Francisco Romero , sacerdote que hizo posible la compra de la teneduría y huerta de la calle Mayor de San Lorenzo, número 168 (hoy calle María Auxiliadora) para sede de la obra salesiana. Un día antes, un artículo en 'Diario de Córdoba' mencionaba que «esta pía asociación realiza su misión educativa por modo tan perfecto y acabado que contribuye poderosa y eficazmente a la instrucción de las clases más humildes de la sociedad». No hay constancia exacta del número de alumnos que acudió ese primer año, pero se estima que «no llegaría al centenar», como especifica Javier Espejo , profesor de Historia de Secundaria en Salesianos, que ha buceado en el pasado adentrándose en el archivo del colegio. Los antecedentes de esta orden en España hay que buscarlos en Utrera , en 1881, cuando los seis primeros salesianos se establecieron allí y fueron promoviendo sus primeras casas. El motivo de su implantación en Córdoba conecta con la preocupación de Mariano Amaya por la falta de asistencia de los niños de su feligresía al catecismo en San Lorenzo en 1900. Como conocía los oratorios de Don Bosco en Écija, contactó con Felipe Rinaldi y el superior general Miguel Rua, quienes aprobaron la fundación, supervisada por José Galbiati y el inspector Antonio Ricaldone. Juan Castellano era el director, y había dos seminaristas y tres jóvenes aspirantes a la vida salesiana, los llamados 'Hijos de María'. La actividad central fueron las Escuelas Populares , que ofrecían educación gratuita a los niños del barrio y pronto fueron un vivero ejemplar de jóvenes cordobeses. La capilla de María Auxiliadora , bendecida en abril de 1902, se convirtió en el centro de la devoción que marcó la trayectoria del centro, y la Schola Cantorum animaba los actos litúrgicos y culturales del colegio. Los primeros años se consolidó el pensionado , abierto en 1903 para acoger alumnos internos creando una enseñanza paralela a la gratuita. Bajo la dirección de Sebastián María Pastor desde 1905, las Escuelas Populares incorporaron alumnos de patronatos y se ampliaron las clases con comercio y preparación para Bachillerato. La vida cultural floreció con la compañía dramática del colegio, y se inició la labor asistencial de los Salesianos Cooperadores, fundados en 1902, que pronto se integraron como parte activa de la familia salesiana. La devoción a María Auxiliadora se consolidó con la bendición de su imagen en 1908, acompañada de procesión por el barrio, como repasa Javier Espejo, que ha consultado documentos y fotografías del archivo del colegio junto con artículos de prensa del siglo XX y el libro 'La familia salesiana en Córdoba', de José Díaz Cotán. La Asociación de Antiguos Alumnos se fundó en 1912 y la ADMA (Asociación de María Auxiliadora ) en 1913. En este tiempo, entre 1914 y 1918, se construyó la iglesia con esta advocación mariana, la primera en Andalucía, y hasta 1924 fue completándose con la fachada, la torre, el altar mayor y las campanas. La Virgen fue coronada canónicamente en 2009. Los años 20 supusieron un crecimiento notable: 1925 marcó sus bodas de plata, se inauguraron nuevos pabellones para Escuelas Populares en 1927 y el salón-teatro en 1929 coincidiendo con la beatificación de Don Bosco. La visita del rector mayor Felipe Rinaldi en 1926 destacó la labor educativa y social de los Salesianos en Córdoba. Ahora bien «la llegada de la Segunda República y los disturbios sociales afectaron parcialmente la actividad del colegio entre 1929 y 1935. Durante la Guerra Civil, aunque el colegio sufrió daños leves por bombardeos, mantuvo su actividad educativa y acogió a seminaristas refugiados. Se estableció el comedor escolar benéfico San Juan Bosco y se consolidó el Bachillerato», explica Espejo. Tras la contienda, en sucesivas etapas se ampliaron pabellones, aulas y residencias, y se consolidó la enseñanza con profesores laicos. En este período surgió la hermandad del Prendimiento , compuesta por antiguos alumnos, y se celebraron procesiones con gran solemnidad. En sintonía con todo el país en los 60 el colegio vivió una fase de modernización y consolidación de la acción pastoral. Con los cambios educativos de los años 70 y 80, el internado desapareció y se implantó EGB, BUP y COU, se construyeron nuevos pabellones y residencias, se adaptaron antiguos dormitorios a aulas de COU y se remodelaron instalaciones. Con directores como Domingo González y Felipe Acosta se conmemoró el 75 aniversario del colegio y el centenario de la venida de Don Bosco a España, con la visita de rectores mayores y obispos, y el comienzo de la misión en Togo. A partir de 1982, se reorganizaron los Hogares Don Bosco y los Salesianos Cooperadores en Córdoba para revitalizar su labor. Surgieron proyectos como Radio-24, residencias de orientación vocacional y se consolidaron los oratorios y actividades juveniles como modo de integrar a los jóvenes en la vida del colegio y de la comunidad. En 1988, bajo la dirección de Marcelino Carreto, se incorporó el profesorado seglar y se ampliaron las actividades extraescolares , con deportes, informática, rondalla y coro, y cineclub. Durante los años 90 y los 2000 los Cooperadores Salesianos, Hogares Don Bosco, ADMA, antiguos alumnos y Movimiento Luz-Vida enriquecieron la animación juvenil, deportiva y cultural con campamentos y festivales. La entrada en el siglo XXI supuso la consolidación de su proyección educativa y pastoral acorde con la modernización de la enseñanza y de la acción social. Se fomentó la innovación pedagógica y el uso de las tecnologías , a la vez que las extraescolares crecieron al incluir deportes organizados por el Club Deportivo Salesiano. La Fundación Don Bosco, desde su creación, pone en práctica programas de inserción social y educativa de colectivos vulnerables. Por todo ello el colegio Salesianos lanza este lunes un homenaje a todas las vidas que, con su entrega generosa , han dado forma al duradero proyecto educativo y pastoral en el que miles de jóvenes han encontrado una casa y un futuro. Es una «memoria agradecida que sirve para mirar con optimismo el futuro». Así lo ve Fernando Báñez , director del colegio desde 2023: «Lo que empezó con una pequeña escuelita hoy es un centro con casi 1.400 alumnos donde se puede cursar Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y cinco ciclos de Formación Profesional».