El mundial 2026 traerá un legado real a Nuevo León
El gobierno estatal presentó hoy el plan de infraestructura y movilidad que integran los preparativos de Nuevo León como sede del Mundial 2026, con la ambición de dejar un legado duradero más allá del torneo.
El Gobernador Samuel García detalló el Top 10 de los 34 proyectos de infraestructura que lleva a cabo Nuevo León, en donde destaca la construcción del monorriel más largo del Continente.
Entre los más relevantes están las nuevas líneas del metro, una renovación profunda del transporte público y mejoras en conectividad y espacios urbanos.
“En Nuevo León fieles a nuestro pragmatismo, decidimos que no gastaríamos un solo peso con la excusa del Mundial, sino que todo fuera inversión en obra pública para que, una vez terminado el Mundial, quede un gran legado de lo que hemos llamado el nuevo Nuevo León”, expresó García.
El plan contempla la construcción de dos nuevas líneas del metro —la Metrorrey Línea 4 y la Metrorrey Línea 6—, lo que duplicaría la red actual: pasaría de 38 a más de 80 kilómetros.
Además, la Línea 6 conectará directamente con el Aeropuerto Internacional de Monterrey, facilitando el acceso desde y hacia el aeropuerto.
También se modernizará el transporte público: se incorporarán 4 mil nuevos camiones y se instalarán 500 nuevas paradas, con el objetivo de renovar por completo la red de rutas urbanas.
Dentro de los proyectos más ambiciosos figuran la construcción del “monorriel más largo del continente”, así como la remodelación de espacios clave en Monterrey.
En seguridad, se prevé fortalecer las corporaciones estatales como parte del paquete de preparativos, con el objetivo de garantizar un entorno confiable para visitantes y habitantes.
El discurso oficial insiste en que las obras no son una “fuerza temporal por un evento”, sino una inversión estructural que transformará la movilidad, infraestructura y vida urbana de Nuevo León.
Si se cumplen los plazos, la población —no sólo los asistentes al Mundial— será la gran beneficiada.
Con estas acciones, Nuevo León no sólo se prepara para recibir turistas y eventos deportivos: busca redefinir su imagen, modernizar su infraestructura y dejar un legado tangible.
