El Ejército de Tierra logra un hito en Eslovaquia: lo que ha confirmado la OTAN tras su última evaluación
Una evaluación decisiva para la presencia española en el flanco este
El Grupo de Batalla Multinacional desplegado en Eslovaquia, liderado por el Ejército de Tierra de España, ha culminado un proceso de adiestramiento sometido a una de las evaluaciones más exigentes de la Alianza Atlántica. El examen CERTEX II-25, diseñado para determinar el nivel real de preparación operativa, ha sido la última fase de un ciclo iniciado en 2023 cuando España asumió oficialmente la responsabilidad como nación marco dentro de esta misión aliada.
El ejercicio, ejecutado en el área de instrucción de Lešť, ha reunido a contingentes de España, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Eslovaquia y República Checa bajo un esquema conjunto de mando. La coordinación entre fuerzas, el uso de procedimientos OTAN y la respuesta ante escenarios de crisis han sido aspectos clave del proceso.
Un proyecto iniciado tras el refuerzo de la defensa aliada en 2022
La consolidación del Grupo de Batalla Multinacional en Eslovaquia se remonta al aumento de tensiones en el flanco este de Europa tras 2022. Como parte de la iniciativa Forward Land Forces, España realizó su primer despliegue con 700 militares, marcando el inicio de una nueva fase de contribución a la disuasión aliada.
Durante 2023, el Ejercicio Strong Cohesion representó la primera validación del trabajo conjunto. Posteriormente, los contingentes SVK III y SVK IV, ya bajo liderazgo español, ejecutaron el ejercicio Strong Lineage 25. Este último fue determinante para consolidar la interoperabilidad entre países y preparar al personal para la certificación final.
El liderazgo español dentro de la estructura multinacional
La base principal del grupo ha estado integrada por el Regimiento de Infantería “Príncipe” n.º 3 de la Brigada “Galicia” VII (BRILAT). Bajo el mando del teniente coronel Óscar Muñoz Arcos, España ha ejercido la coordinación global de las fuerzas, consolidándose como referente operativo dentro de la estructura MN BDE TF SVK.
La participación de Portugal, Rumanía y Eslovenia ha reforzado el carácter multinacional del dispositivo, una característica que exige un nivel de adiestramiento homogéneo y la aplicación precisa de doctrinas OTAN. La presencia simultánea de unidades eslovacas y checas ha añadido un componente adicional de coordinación táctica.
Interoperabilidad: el pilar clave evaluado por la OTAN
El CERTEX II-25 ha verificado capacidades como la planificación operativa, el sostenimiento logístico, la ejecución de maniobras combinadas, la gestión de fuegos y la reacción ante amenazas híbridas. Todos estos elementos conforman el núcleo doctrinal en el que la OTAN basa su capacidad de respuesta integrada.
En este contexto, la interoperabilidad entre los países ha sido considerada un indicador prioritario. La evaluación ha puesto especial énfasis en el grado de cohesión entre unidades con diferentes lenguas, sistemas de comunicación y procedimientos de combate.
La ceremonia final y el reconocimiento institucional
La clausura del ejercicio contó con la presencia de altos mandos nacionales e internacionales. Entre ellos, el general Alfonso Pardo de Santayana, comandante de la Brigada Multinacional; el teniente coronel Óscar Muñoz Arcos; el general Daniel Zmeko, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Eslovaquia; y el general Gábor Horváth, representante de la estructura OTAN en la región.
Durante el acto, se destacó la labor de España en el sostenimiento de la disuasión aliada y la profesionalidad demostrada por todos los contingentes. También se subrayó el avance logrado en materia de cooperación militar, uno de los objetivos estratégicos marcados por la Alianza desde 2022.
Un resultado que consolida el papel de España en misiones OTAN
La certificación obtenida por el Grupo de Batalla Multinacional supone un reconocimiento directo al trabajo ejecutado durante meses. El contingente ha alcanzado el 100 % de los criterios exigidos, consolidando su preparación para actuar con plena capacidad operativa en misiones de defensa colectiva.
Con este resultado, España refuerza su posición como nación comprometida con la seguridad europea y con los estándares de la OTAN. El éxito de la certificación no solo valida la preparación del personal desplegado, sino que plantea un escenario de continuidad en futuras misiones al amparo de la estrategia aliada de estabilidad en el flanco este.
El Ejército de Tierra, pieza central de esta operación, cierra así una fase decisiva dentro de una misión que continúa evolucionando y que mantiene a España como uno de los actores principales en la defensa colectiva de la Alianza Atlántica.
