El aviso del catedrático que anticipa el movimiento del euríbor tras la última decisión del BCE
El euríbor marca tres meses de subidas consecutivas
El euríbor, principal referencia para las hipotecas variables en España, cerró noviembre en el 2,187%. Se trata del tercer incremento mensual consecutivo, aunque de carácter leve, que sugiere el inicio de un posible cambio de ciclo económico. Estas oscilaciones reflejan el impacto directo de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).
Según los datos del mercado, los titulares de hipotecas con revisión anual notarán una leve reducción en sus cuotas, con un ahorro medio de unos 40 euros al mes. En cambio, quienes tengan revisión semestral afrontarán un pequeño aumento de unos 3,50 euros mensuales. Este comportamiento mixto evidencia la sensibilidad del euríbor ante cualquier ajuste del BCE.
El BCE mantiene la pausa en los tipos de interés
El pasado 30 de octubre, el BCE decidió mantener los tipos de interés en el 2% por tercera vez consecutiva. Esta decisión llega en un contexto de vigilancia sobre la inflación, que sigue siendo una de las principales preocupaciones del organismo. La institución ha optado por una estrategia de contención que, según los analistas, podría prolongarse durante buena parte de 2025.
En los últimos años, el euríbor ha experimentado un recorrido muy irregular. Entre 2020 y 2022, se mantuvo incluso en terreno negativo. Más recientemente, entre junio y diciembre de 2024, descendió del 3,68% al 2,43%, antes de estabilizarse y volver a repuntar en el tramo final del año.
El análisis del catedrático Santiago Carbó
Durante su intervención en el programa Herrera en COPE, Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia, ofreció una lectura clara del comportamiento del euríbor: «Se va a quedar por encima del 2% y refleja la pausa que ha anunciado el BCE», aseguró. Para el experto, este indicador está anticipando que no habrá nuevas bajadas abruptas como las observadas en 2024.
Carbó destacó que esta fase de estabilidad marca un escenario de previsibilidad a corto plazo: «El descenso tan fuerte que vimos hace meses ya no va a ocurrir. Lo que cabe esperar son ligeras oscilaciones, pero dentro de un margen estable». Estas declaraciones confirman que el mercado hipotecario entrará en una etapa de menor volatilidad, aunque con costes todavía elevados para los hogares endeudados.
Qué esperar para los próximos meses
La evolución del euríbor dependerá de la combinación de tres factores: la tendencia de la inflación, la recuperación del crecimiento económico en la eurozona y la política de comunicación del BCE. Si la inflación se mantiene contenida, los analistas descartan subidas de tipos en el corto plazo. No obstante, un repunte de los precios podría alterar el equilibrio y forzar nuevas medidas restrictivas.
El comportamiento del euríbor afecta directamente a unos cuatro millones de hipotecas variables en España. Cada décima de variación puede suponer una diferencia de entre 5 y 10 euros mensuales por cada 100.000 euros de préstamo pendiente. Por este motivo, los expertos recomiendan vigilar los comunicados oficiales del BCE y revisar las condiciones de cada contrato hipotecario antes de cualquier revisión semestral o anual.
Un horizonte de estabilidad moderada
Todo apunta a que el euríbor se mantendrá alrededor del 2% durante los próximos meses. El propio BCE ha reiterado que sus decisiones seguirán guiadas por los datos macroeconómicos, con especial atención a la inflación subyacente. La posibilidad de un descenso sostenido de los tipos, como el vivido en etapas anteriores, queda por ahora descartada.
En este escenario, los hogares con hipotecas variables deberán prepararse para un periodo de estabilidad sin grandes sorpresas, pero tampoco con un alivio notable. La prudencia y la planificación financiera serán esenciales en los próximos trimestres, en un entorno en el que la política monetaria seguirá condicionando el coste del crédito en Europa.
El impacto en el consumo y la economía
El mantenimiento del euríbor en niveles superiores al 2% puede tener implicaciones más amplias para el consumo y la inversión. Un encarecimiento sostenido del crédito reduce la capacidad de gasto de las familias y frena parcialmente la recuperación económica. Sin embargo, los expertos confían en que la estabilidad actual contribuya a evitar sobresaltos en el sistema financiero europeo.
Así, la previsión generalizada apunta a un 2025 de moderación en el mercado hipotecario, sin grandes caídas ni aumentos drásticos. Como resume el catedrático Santiago Carbó, «el euríbor refleja la pausa del BCE, y eso es precisamente lo que vamos a ver: una calma controlada».
