Page: «Muchos llegan a la política como forma de conseguir dinero y poder o para alimentar su vanidad y su ego»
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«Es casi imposible ser buen político si no se intenta ser una persona decente». Con esta frase, Emiliano García-Page sintetizó en Montaragón una visión ética de la política que contrasta abiertamente con la práctica que -según dijo- se ha extendido en los últimos años: «Hay mucha gente que se mete y cree que para ser mejor político no importa sacrificar ser mejor persona». Durante el acto de puesta en marcha de las depuradoras de las localidades toledanas de Cebolla, Mesegar de Tajo y Montearagón, el presidente de Castilla-La Mancha dedicó buena parte de su intervención a denunciar «la pérdida de vocación y compromiso » en los nuevos perfiles políticos. «Muchos llegan a la política desde una perspectiva nada vocacional, como un medio de vida, como una forma de conseguir dinero o poder, incluso para alimentar su vanidad o su ego», ha asegurado Page contrapuso esta actitud con la de quienes, como él mismo reivindicó, entraron en política «con una intención lo más recta posible, conscientes de que nos equivocamos, pero con ánimo de servir ». En su intervención, el presidente de Castilla-La Mancha también vinculó la ética pública con la necesidad de cumplir escrupulosamente con la legislación. «Siempre es bueno cumplir la ley. Incumplir la ley siempre pasa factura». En este punto, advirtió que muchas decisiones políticas adoptadas al margen de la legalidad acaban derivando en consecuencias graves, ya que «lo que hoy son albaranes, mañana son facturas y terminan en fracturas» . Page apostó por la recuperación de la ejemplaridad como base de la convivencia democrática. «En estos tiempos duros, el ejemplo de los políticos sinceros, de aquellos que intentan no perder de vista a la gente, es lo único que nos puede sacar de la peor de las crisis, que es la crisis de credibilidad en el sistema», sustuvo en Monteraragón. El presidente apeló a la honestidad como herramienta transformadora: «Poder mirar a la gente a la cara, no tener que agacharla al cruzarse, eso es lo que realmente nos puede sacar adelante». Y agradeció a los alcaldes y responsables locales su implicación con proyectos que, aunque «no tienen glamour ni rentabilidad política», responden a necesidades reales . En clave internacional , Page no dudó en calificar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump como «un peligro con patas» . «Un tipo así nos está metiendo en una espiral de odio, de violencia y de guerra tremenda», ha asegurado. Aunque defendió que «la seguridad cuesta dinero», advirtió que la inseguridad cuesta mucho más porque «cuesta la vida y, a la postre, también dinero». En este sentido, apoyó una defensa europea autónoma, alejada de los intereses industriales de Estados Unidos. «No vamos a sacrificar el futuro de nuestras familias ni de nuestra economía para nutrir la industria armamentística americana», afirmaba. Page alertó de que «quien realmente se está lucrando de la guerra son los mismos que la empiezan» , y remarcó que su posición no es ni de izquierda ni de derecha, sino de sentido común: «Que nadie piense que soy populista ni fanático, que es lo que más odio en el mundo».
