Superó la parálisis cerebral, se graduó como médico en Argentina y ahora sueña con ser neurólogo: sus docentes lo "invitaron" a abandonar la carrera
Wenceslao Moreno, con apenas 29 años, ha dejado huella en la sociedad. Nació con parálisis cerebral, pero su condición no le impidió estudiar Medicina. Hoy está a menos de dos años de cumplir su sueño de convertirse en neurólogo. Durante su etapa académica enfrentó momentos duros, como cuando algunos profesores le dijeron: “Siento que no vas a poder, que estás perdiendo tu tiempo”. Aquella frase fue un golpe devastador y una humillación que aún recuerda Moreno.
Wenchi, como lo llaman sus amigos, trabaja en el área de neurorehabilitación de un hospital en Argentina. Hoy se siente “un médico normal”, y afirma que su discapacidad no le impide ejercer plenamente su profesión ni atender a sus pacientes. Incluso, señala que no percibe incomodidad por parte de quienes lo consultan. Su historia de superación se ha convertido en un ejemplo para muchos.
Wenceslao desafió su diagnóstico y se graduó de médico
Wenceslao Moreno, de 29 años, nació con parálisis cerebral, una condición que no le impidió seguir su vocación por la medicina. A pesar de enfrentar obstáculos, como comentarios desalentadores de algunos docentes, perseveró en su objetivo y se graduó como médico. Actualmente, trabaja en el área de neurorehabilitación en el Hospital Eva Perón de Rosario, Argentina y está a dos años de convertirse en neurólogo, la especialidad que lo ayudó desde niño.
Su historia es un ejemplo de superación y determinación. Wenceslao no solo desafió las limitaciones impuestas por su diagnóstico, sino que también demostró que la discapacidad no define las capacidades de una persona. Algunas de sus dificultades es escribir con normalidad, no lo hace con frecuencia, solo para prescribir alguna receta. "Padezco movimientos involuntarios y en cuestiones puntuales, se agudiza. Pensá que yo nunca escribí ningún apunte en la facultad, siempre subrayé los libros y estudié desde los libros, pero nunca desde un resumen hecho por mí", manifiesta.
“Siento que no vas a poder”: las frases que no detuvieron el sueño de Wenchi
Wenceslao Moreno decidió ser médico cuando cursaba el quinto año de secundaria y se lo confesó por primera vez a un compañero. Aunque no lo recuerda con precisión, asegura que siempre tuvo claro que la medicina era su verdadera vocación. Sin embargo, su camino no estuvo libre de obstáculos. Durante la carrera, vivió situaciones incómodas y dolorosas. “Siento que no vas a poder, que estás perdiendo tu tiempo y nos hacés perder el nuestro. Esta carrera no es para vos. Te invito a retirarte del aula”, fue una de las frases más duras que recibió.
Diez años después lo recuerda y reconoce que se quedó petrificado, "uno no se espera una reacción así de una docente, pero bien cabeza dura como soy, me la aguanté hasta el final, no me fui... Siempre me caractericé por ser una persona estoica... Después, aquella noche, llegué a casa desarmado, pero como siempre estaba la familia para contenerme y levantarme", recuerda en una entrevista.
