La trágica desaparición de Ashley Vargas: cronología de búsqueda por 16 días de piloto espada de Honor de la FAP
Tras 16 días de intensa búsqueda, el cuerpo de Ashley Vargas fue hallado dentro de la cabina del avión KT-1P, que piloteó el pasado 20 de mayo durante su último vuelo de instrucción, con el objetivo de convertirse oficialmente en piloto militar. La alférez, de 24 años, quien fue primera de su promoción y Espada de Honor de la Fuerza Aérea del Perú, era una joven con una profunda vocación por su carrera y un inmenso amor por el país, según confirmó su familia.
"Servir a mi patria es dar todo y lo mejor de mí. Ser la primera militar de mi familia es una gran responsabilidad. La carrera de militar no es fácil; tiene bastantes retos. No es una carrera de velocidad, sino de resistencia", declaró durante una entrevista la joven piloto de la FAP.
Del 21 al 24 de mayo: la falsa esperanza de su aparición en Pisco
El 21 de mayo, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) confirmó la desaparición de la aeronave KT-1P, matrícula FAP 446, la cual realizaba una misión de instrucción en navegación táctica en la ciudad portuaria de Pisco, Ica. Según información oficial de la institución, el contacto con la nave se perdió aproximadamente a las 16:08 horas del 20 de mayo.
El 22 de mayo, el tío y abogado de la familia de Ashley Vargas, José Ocampo, informó que la joven se había comunicado con un compañero para contarle que ese vuelo representaba el último requisito para obtener su título como piloto militar.
El 23 de mayo, la Fuerza Aérea incorporó al operativo de búsqueda el buque BAP Zimic, con el objetivo de ampliar la cobertura en la zona donde se buscaba a la alférez. Ese mismo día, la familia recibió una llamada en la que se aseguraba que Ashley había sido encontrada con vida a bordo de una embarcación. A cambio de la información, solicitaron al padre 200 soles para combustible. No obstante, dicha versión fue posteriormente desmentida.
El 24 de mayo, la FAP confirmó el hallazgo de una tercera sección estructural de la aeronave KT-1P. Esta pieza fue localizada en la playa Supay, dentro de la Reserva Nacional de Paracas.
Del 25 al 28 de mayo: familia denuncia escaso apoyo de la FAP
El 25 de mayo, la familia de Ashley Vargas cuestionó a la Fuerza Aérea del Perú por estar enfocando la búsqueda en la recuperación de “un cuerpo”, en lugar de mantener la esperanza de hallar a la joven con vida. Denunciaron además que no estaban recibiendo el respaldo necesario para encontrar a “su mejor piloto”.
El 26 de mayo, el abogado de la familia declaró que las labores oficiales de rescate se habrían detenido, ya que no se evidenciaba la presencia de drones, buzos ni helicópteros en la zona.
El 27 de mayo, el comandante José Antonio Martinelli confirmó que el accidente era un hecho, debido a las partes de la aeronave encontradas. Según precisó, más de 190 personas participaban en el operativo de búsqueda.
El 28 de mayo, el abogado José Ocampo denunció una disminución en la intensidad de las labores oficiales. Indicó que, salvo el apoyo brindado por bomberos y voluntarios civiles, no se registraba presencia institucional en el área. Ante ello, la familia solicitó ayuda internacional.
Del 1 al 4 de junio: nuevos hallazgos
El 1 de junio, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) anunció el hallazgo de una nueva pieza de la aeronave. Sin embargo, la familia aseguró que fueron sus propios equipos de rescate quienes localizaron dicho componente.
El 3 de junio, el director del Cuerpo de Bomberos Navales confirmó que prácticamente todas las partes encontradas hasta ese momento habían sido ubicadas por civiles. Ese mismo día, los bomberos identificaron una mancha de aceite en el mar, pero la FAP no ingresó a la zona. La búsqueda se intensificó en los acantilados de Paracas, especialmente en las inmediaciones de la playa Mendieta.
El 4 de junio, se halló gran parte de la aeronave que pilotaba Ashley Vargas en el fondo del mar; no obstante, aún no se tenía rastro de su cuerpo.
5 de junio: se confirma el hallazgo
El pasado 5 de junio, el Ministerio de Defensa confirmó que el cuerpo de la joven alférez fue encontrado dentro de la cabina del avión, aún sujeta al cinturón de seguridad. La aeronave se encontraba sumergida frente a la playa Mendieta, atrapada entre vegetación marina. La familia se enteró del hallazgo a través de comunicados oficiales.
Según el abogado de los familiares, existe la posibilidad de que el sistema de eyección no haya funcionado correctamente, por lo que no descartan presentar una denuncia contra la Fuerza Aérea del Perú (FAP) por presunto homicidio simple. En la mañana del 6 de junio, un día después del hallazgo, el padre de Ashley Vargas acudió a la morgue para reconocer el cuerpo de su hija.
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