Cercanías jubila sus últimos tornos en la estación de Ramón y Cajal: toda la red tiene ya puertas de vidrio
Los tornos del control de entrada a Cercanías desde la estación de Ramón y Cajal ya son historia y, con ellos, estos dispositivos de acceso a toda la red, que habían quedado obsoletos y deteriorados y que, con la estación madrileña ya han sido sustituidos totalmente en el núcleo madrileño por el modelo de puertas de vidrio.
Esta semana entrarán en funcionamiento las nuevas puertas en la estación de Ramón y Cajal, que era la última que quedaba en toda la red de Cercanías con tornos de trípode. Con su sustitución, Renfe ‘jubila’ totalmente este dispositivo que empezó a utilizarse en 1995 pero que, después de 30 años, estaban cada vez más deteriorados, debido a las dificultades de sustituir componentes que habían quedado obsoletos.
Con la retirada de los tornos en Ramón y Cajal, solo quedan en algunos apeaderos a lo largo de las líneas C-2 y C-3 de Cercanías, donde no tienen por qué ser utilizados porque tienen otros equipos para formalizar los títulos de transporte, llamados «validadoras».
La instalación de puertas de vidrio en los accesos de toda la red se enmarca en el Plan de Cercanías Madrid en le que Renfe ha invertido desde 2018 más de 1.700 millones, 83 de ellos para estaciones y aparcamientos.
