Luis Enrique lleva a la gloria al PSG con una goleada espectacular ante el Inter
Doué marcó su segundo gol como si ya nada importara. Y tenía razón. ¿Qué importa una tarjeta amarilla cuando vas a ser campeón de Europa con 19 años y has marcado dos goles en la final? Quedaba media hora todavía, pero el partido ya estaba resuelto y se trataba de disfrutar del momento. De la primera vez. De la primera Copa de Europa de Doué, pero también de su club. Un objetivo perseguido durante mucho tiempo que por fin ha conseguido de la mano de Luis Enrique.
El entrenador español era el único que tenía experiencia en ganar una final de la Champions. Lo consiguió hace ahora diez años con el Barcelona y un modelo que no ha querido repetir en París. Le sobraban Messi y Neymar, que le llevaron a ganar aquella Champions en 2015. A su lado, casi todos eran novatos, en su equipo y en el Inter, con más experiencia en perder finales que en ganarlas. Achraf sí había ganado una Champions con el Real Madrid, pero entonces era poco más que un jugador de relleno.
Fue una exhibición del PSG, un partido sin rival en el que nadie pudo imaginar otro final que no fuera su victoria. Aunque nadie esperaba que fuera tan exagerada. Cinco goles marcó a un equipo que sólo recibió uno en toda la primera fase. Pero no es la lógica lo que define la trayectoria del PSG en este torneo. Se jugó la clasificación para el playoff en el último partido de la liguilla y ahora es campeón por primera vez después de golear al Inter.
Es un club joven el PSG. Apenas 55 años ha cumplido. Un adolescente, como Doué, en términos institucionales, pero se comportó como un veterano, dominó el partido desde el primer momento y no dio opción al Inter.
La pelota siempre fue del PSG, el juego lo manejaba Vitinha y lo terminaban Doué, Dembélé y Kvaratskhelia. Aunque en realidad lo terminaban todos. El PSG es un modelo de juego de equipo y la mejor muestra es el primer gol, que marcó Achraf. Acabó en el área una jugada que armaron entre Vitinha y Doué y nada explica mejor la distancia entre los dos equipos que ese gol. El lateral derecho del PSG remataba en el centro del área el primer gol mientras Dimarco, el lateral izquierdo del Inter, andaba perdido en el medio de su área, persiguiendo a nadie y rompiendo el fuera de juego.
No fue un buen día para Dimarco, que siempre ha sido uno de los principales peligros del Inter. Esta vez lo fue para su equipo, porque también sale en la foto del segundo, aunque esta vez sólo sea culpa de la mala suerte. El disparo de Doué le golpeó y despistó a Sommer, que no pudo reaccionar a tiempo para evitar el gol.
Mantuvo la esperanza el Inter en el comienzo de la segunda parte. Se arrimó al área de Donnarumma, pero le quedaba lo peor. Con el equipo italiano lanzado a buscar el empate, el PSG tenía espacio para correr, un escenario ideal para jugadores como Doué, Dembélé y Kvaratskhelia. Doué marcó el tercero y el georgiano se encargó del cuarto en otro contraataque espectacular.
Al Inter no le funcionaba nada, ni siquiera sus certezas habituales, como Lautaro y como Çalhanoglu, que acabó sustituido. Al PSG le valía todo. Luis Enrique hizo cuatro cambios para que otros futbolistas también se sintieran parte de esta hazaña. Quedaban cinco minutos y un gol más, de Mayulu a pase de Barcola, otro golazo a partir de una jugada colectiva.
Dice la historia que cuando la final se juega en Múnich la Copa de Europa estrena campeón. Allí ganó también el Marsella la primera para el fútbol francés. Ahora ya tiene compañía. La primera vez nunca se olvida, pero hay algunas que dejan mejor recuerdo que otras el PSG no podía imaginarla mejor.
