Viajó sola, desapareció en el hotel y fue encontrada muerta en un tanque de agua: el misterioso caso de Elisa Lam
En enero de 2013, Elisa Lam, una joven canadiense de 21 años, llegó sola al emblemático Cecil Hotel de Los Ángeles, en Estados Unidos, un lugar conocido por su oscuro pasado. La desaparición de Elisa generó gran impacto tras la difusión de un inquietante video en el que aparece actuando de forma errática dentro de un ascensor del hotel. Su cuerpo fue hallado semanas después flotando en uno de los tanques de agua del edificio, desatando preguntas sobre cómo pudo terminar allí y qué circunstancias rodearon su muerte.
El caso se convirtió en uno de los misterios más comentados en internet, por la historia del hotel, el comportamiento extraño de Elisa y las teorías que circularon sobre su fallecimiento. Las autoridades concluyeron que se trató de un ahogamiento accidental, aunque los detalles del informe forense y el comportamiento previo de la joven alimentaron la especulación y el interés mediático.
La desaparición de Elisa Lam
Elisa Lam era estudiante de la Universidad de British Columbia y luchaba contra el trastorno bipolar y depresión, diagnósticos que compartió en su blog personal. Decidió viajar sola a California y documentó su experiencia, desde que llegó al Cecil Hotel el 28 de enero de 2013. El hotel, ubicado cerca de Skid Row, tenía fama de ser un lugar con un historial sombrío, pues se habían registrado suicidios y crímenes, además de haber alojado a notorias figuras del crimen.
Durante su estadía, el comportamiento de Elisa preocupó a sus compañeras de cuarto, quienes notaron que dejaba notas amenazantes como “Váyanse” y “Aléjense de mí” y mostraba actitudes inquietantes. Por ello, fue reasignada a una habitación individual. La última noche que fue vista con vida, fue captada en un video de seguridad del ascensor, donde tocaba botones repetidamente y parecía esconderse, generando numerosas teorías sobre su estado mental o posibles amenazas.
El hallazgo del cuerpo de Elisa Lam y una autopsia reveladora
Tras casi tres semanas de búsqueda, el cuerpo de Elisa fue descubierto el 19 de febrero en uno de los tanques de agua del techo del hotel. La presencia del cadáver en un lugar cerrado y de difícil acceso incrementó las dudas sobre cómo pudo llegar allí. Un empleado del hotel relató cómo, ante quejas por la mala calidad del agua, inspeccionó los tanques y encontró el cuerpo de Elisa flotando.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue un ahogamiento accidental sin indicios de violencia o presencia de drogas. Sin embargo, los niveles bajos de su medicación para el trastorno bipolar sugirieron que Elisa pudo haber sufrido un episodio psicótico, lo que explicaría su comportamiento errático y la posibilidad de haberse ocultado sin ser consciente del peligro. Expertos indicaron que en ese estado mental la realidad y la fantasía se confunden, dificultando el juicio lógico.
Aunque la policía descartó la intervención de terceros, el misterio persiste por la dificultad de acceder al tanque y la incertidumbre sobre su incapacidad para salir. Este caso fue revivido en una serie documental de Netflix que exploró no solo el suceso sino también el entorno violento y marginal que rodea al Cecil Hotel y la fascinación de internet por el fenómeno.
