Cierre la puerta al salir
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La historia de los pueblos está llena de impostores, como la propia vida cotidiana, grandes y pequeños; en general, acaban siendo descubiertos. Recuerda a aquello de Jefferson, «todos los tiranos empezaron como demagogos». Pero Pablo Iglesias no ha alcanzado ni la categoría de impostor, por falta de esfuerzo sostenido. Lo suyo sin más entra en el epíteto de los timos. Me lo dijo en 2015 un veterano de la política conservadora: «Estos tíos son simplemente unos pillos». El pícaro es una constante española. El líder de Podemos llegó como una especie de Che Guevara con pantuflas, para combatir a la casta y redimir a la gente, tonteando con la violencia retórica y no tan retórica. Le fue bien, obtuvo cargos... Ver Más
