Un camarero de un pub viola a una compañera tras tener sexo consentido
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Un hombre de 25 años, C.D.R.E., será juzgado este martes en la Audiencia de Alicante con una petición de nueve años de prisión por violar a una compañera de trabajo del pub en el que ambos ejercían como camareros, tras mantener sexo consentido al concluir la jornada laboral.
Sucedió en la madrugada del 4 de diciembre de 2017, cuando el ahora procesado y su víctima decidieron abandonar el pub situado en la zona de ocio del puerto de Alicante en el que trabajaban para ir a tomar una copa junto a otras personas.
En torno a las cinco de la mañana, el acusado se ofreció para acompañar a la joven, de 20 años, hasta su domicilio. Una vez allí, después de mantener relaciones sexuales consentidas, recurrió a la fuerza para forzar sexualmente a su compañera hasta en otras dos ocasiones en contra de su voluntad.
Para ello, golpeó y agarró violentamente a su víctima, según el escrito de calificación inicial de la Fiscalía, para después vestirse y marcharse del domicilio. La víctima, por su parte, acudió a un centro hospitalario y denunció los hechos, tras hacer entrega de una sábana y de un pijama manchados de sangre.
El acusador público solicita para el procesado una pena de ocho años de prisión por un delito de agresión sexual con violencia e intimidación y otro año más por un delito de lesiones.
El acusado permaneció en prisión provisional en relación a estos hechos desde el 6 de diciembre de 2017 hasta el 10 de mayo de 2018 y en la actualidad está sujeto al cumplimiento de una orden de prohibición de aproximarse a su víctima.
Sucedió en la madrugada del 4 de diciembre de 2017, cuando el ahora procesado y su víctima decidieron abandonar el pub situado en la zona de ocio del puerto de Alicante en el que trabajaban para ir a tomar una copa junto a otras personas.
En torno a las cinco de la mañana, el acusado se ofreció para acompañar a la joven, de 20 años, hasta su domicilio. Una vez allí, después de mantener relaciones sexuales consentidas, recurrió a la fuerza para forzar sexualmente a su compañera hasta en otras dos ocasiones en contra de su voluntad.
Para ello, golpeó y agarró violentamente a su víctima, según el escrito de calificación inicial de la Fiscalía, para después vestirse y marcharse del domicilio. La víctima, por su parte, acudió a un centro hospitalario y denunció los hechos, tras hacer entrega de una sábana y de un pijama manchados de sangre.
El acusador público solicita para el procesado una pena de ocho años de prisión por un delito de agresión sexual con violencia e intimidación y otro año más por un delito de lesiones.
El acusado permaneció en prisión provisional en relación a estos hechos desde el 6 de diciembre de 2017 hasta el 10 de mayo de 2018 y en la actualidad está sujeto al cumplimiento de una orden de prohibición de aproximarse a su víctima.
