La Calle Mayor, puro nervio del Madrid de los Austrias, no solo ofrece monumentos, tiendas de recuerdos y cervezas por un ojo de la cara y al son del reguetón más abyecto. A la vuelta de la esquina de la casa del Ratón Pérez también se vende droga. Camuflada en el interior de pequeños llaveros de peluche, la Policía Nacional ha aprehendido recientemente dosis de todo tipo de sustancias, sobre todo sintéticas. La ubicación de la vivienda no es baladí, sino más bien estratégica. La existencia de locales... Читать дальше...