El retrato de Modric
Dorian Grey fue una invención de Oscar Wilde sobre un personaje, amoral y libertino, que pactó no envejecer a cambio de trasladar el paso del tiempo a su propio retrato. Salvando las disquisiciones morales sobre el personaje, Modric repite siglos después un patrón que es también como el extraño caso de Benjamin Button. Puede que su cuerpo envejezca, en septiembre cumplirá 40, pero no lo hace su alma deportiva, inalterable al tiempo, ni su alma de futbolista, de eterno talento.