Las dudas de los barones del PP a rechazar la quita de deuda dispara el nerviosismo en Génova
- Un cierre de filas temporal
- Nerviosismo en aumento
- Estudiarán la propuesta de Hacienda
- El Gobierno da por hecho que las autonomías cederán
El Partido Popular no ha zanjado el debate sobre la condonación de la deuda que ha planteado el Ministerio de Hacienda para todas las autonomías. Génova, contraria a que los territorios gobernados por el PP se opongan, ha conseguido aunar criterios para pactar y escenificar el plantón en el Consejo de Política Fiscal, pero fuentes del partido y de los ejecutivos regionales aseguran que no se trata de una decisión definitiva y se abren a revisarla cuando se conozca la letra pequeña del plan del Gobierno, según ha podido confirmar Confidencial Digital.
Mientras, la incertidumbre aumenta en la planta noble del partido, consciente de que la iniciativa lanzada por la vicepresidenta segunda, María Jesús Montero, seduce a parte de las autonomías y solo la Comunidad de Madrid, liderada por Isabel Días Ayuso, ha rechazado de plano la quita de la deuda.
Un cierre de filas temporal
La dirección del PP ha arremetido este martes contra la quita de deuda anunciada por Hacienda. “Lo que pretende [Pedro Sánchez] es condonar a Cataluña enmascarándolo en una quita general. Eso el PP no lo podemos apoyar, por tanto, los presidentes del PP votarán en contra”, afirmó Miguel Tellado, portavoz de los populares en el Congreso.
Aunque este miércoles, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, todos los presidentes autonómicos del PP se opongan, los populares solo salvan la primera partida. La propuesta de Hacienda saldrá adelante pese a esta negativa capitaneada por Génova, pero más adelante todo está en el aire.
Ni los dirigentes territoriales rechazan la quita de deuda ni Génova garantiza que sus presidentes vayan a apoyar la posición marcada por el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo.
Nerviosismo en aumento
La propuesta del Gobierno —fruto del acuerdo con Esquerra Republicana para condonar la deuda catalana a cambio de estabilizar el mandato del socialista Salvador Illa en Cataluña— ha tambaleado la unidad popular. El Ejecutivo va camino de conseguir lo mismo que con el decreto ómnibus que revalorizaba las pensiones.
Entonces, planteó un paquete que alargaba el escudo social —como las ayudas al transporte— y aumentaba las pensiones casi un 3%. El PP votó en contra en el Congreso y el Gobierno utilizó esa decisión para echarle encima el peso de haber impedido su revalorización inmediata.
Los presidentes autonómicos llamaron a Génova para presionar y pedir a la dirección que votase a favor la próxima vez que se llevase al pleno. Feijóo cedió y dio el “sí” al paquete a pesar ante el desconcierto de diputados y cargos medios que veían imposible explicar el viraje del partido en menos de una semana.
Una confusión que también se instaló en el equipo de Feijóo: la discusión se alargó horas y la decisión se tomó con dirigentes en contra.
El Gobierno consiguió convertir la debilidad parlamentaria en un debate abierto en el PP sobre si dejar caer al Ejecutivo y escenificar una nueva derrota parlamentaria, o evitar el enfado de los pensionistas.
Estudiarán la propuesta de Hacienda
Los gobiernos regionales quieren conocer a fondo la proposición definitiva de Hacienda. Hasta entonces, rechazan marcar una posición definitiva y dejan abierta la puerta para terminar aceptando la condonación de deuda que alcanzaría los 82.000 millones de euros.
Los barones han aceptado cerrar filas con Feijóo para no abrir una crisis en el seno del partido cuando la iniciativa del Gobierno dista mucho de ser una propuesta cerrada. Incluso los presidentes están de acuerdo en oponerse, por ahora, a lo que dicta el Ejecutivo.
Además, tienen la ventaja de que sus votos no influirán: el Consejo dará luz verde a la condonación de la deuda con o sin el apoyo de las baronías populares.
De ahí que el cierre de filas escenificado este miércoles sea en realidad una patada hacia delante para posponer una discusión que continúa abierta.
El Gobierno da por hecho que las autonomías cederán
Moncloa cuenta con el “sí” de las autonomías del PP. El Ejecutivo se muestra convencido de que tarde o temprano terminarán aceptando la quita de deuda a sus regiones por los beneficios económicos que supone para todas ellas. Principalmente, para Andalucía, la más beneficiada de todo el país.